
La gasolinera Petronor-Gureak, situada en la N-1, entre Tolosa e Irura, ha quedado cerrada por precaución al haberse producido un pequeño desprendimiento en una de las laderas del monte sobre el que está construida. Los responsables de la empresa no han querido hacer declaraciones y sólo han confirmado que los técnicos están evaluando los posibles riesgos del desplazamiento de tierras provocado por las fuertes lluvias caídas en los últimos días, y que apenas se aprecia desde el exterior, pero que ha obligado a los directivos de la gasolinera a tomar esta decisión.
En cuanto los técnicos determinen que no existe riesgo alguno de que el desprendimiento vaya a más y pueda acabar provocando una caida de tierra sobre la gasolinera, ésta volverá a abrirse.

