Esta mañana en el Juzgado de Tolosa otra familia guipuzcoana se jugaba su vivienda y su futuro. Y es que iban a subastar su caserío, de indudable valor histórico y económico. Por ahora sus abogados han conseguido paralizar el desahucio. Éstos tendrán un plazo no superior de 2 meses para intentar que mantengan su vivienda.
El caso es sencillo. Los afectados solicitaron tres préstamos con garantías hipotecarias al prestamista J. M. Z. Sus cuantías: 84.000, 15.000 y 5.500 euros. El caso ha llegado al juzgado de Tolosa por la cuantía intermedia. Al no poder hacer frente del pago correspondiente el prestamista solicita la subasta de la vivienda por un importe de 30.000 euros. Algo que la ley permite, pero que levanta la sospecha de los abogados. De hecho estos van a presentar un escrito a la fiscalía para que estudie los hechos. Creen que podría existir un supuesto intento de estafa.


