Hoy es el Día Internacional del Niño con cáncer, una enfermedad que afecta a 50 niños de media cada año en Euskadi, según los últimos datos del Registro de Cáncer de Euskadi dados a conocer ayer por el Departamento vasco de Salud. La incidencia de esta enfermedad se ha estabilizado en el periodo de 1990 a 2010, y la buena noticia es que la tasa de mortalidad ha descendido, al pasar de 7,7 a 3,8 casos por cada 100.000 en los niños, y de 4,1 a 2,8 por cada 100.000 en niñas. El índice de supervivencia ronda el 75%, según ha subrayado la federación vasca de padres de niños con cáncer, Umeekin.
Según las mismas fuentes, el cáncer en la infancia es una enfermedad que, en su mayoría, no puede prevenirse y representa la primera causa de mortalidad, después de las malformaciones congénitas en los menores de un año. Los tumores malignos en la edad infantil se concentran entre los 1 y 4 años, y afectan más a los niños que a las niñas. Las leucemias son las más frecuentes.
En la actualidad, la investigación en cáncer infantil en el País Vasco está centrada en 5 proyectos activos, lo que supone el 7 % de los 72 proyectos en curso en Oncología. La mayoría de ellos estudian marcadores genéticos que faciliten el diagnóstico de la enfermedad y se investigan, en la actualidad, en Biocruces.
Por su parte, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) apuesta también por apoyar la investigación en este tipo de tumores. De hecho, es la primera entidad que ha desarrollado un línea específica de investigación biomédica en cáncer infantil. En este sentido, la AECC tiene abiertos 11 proyectos de cáncer infantil con una dotación de 1.886.129 euros, a través de su Fundación Científica.
Edad pediátrica hasta los 16 años
La Federación de Padres de niños con cáncer, Umeekin, ha reiterado hoy la necesidad de destinar más fondos para la investigación que permita nuevos tratamientos. Además, ha trasladado la petición al Servicios Vasco de Salud para que se amplíe la edad pediátrica en oncología infantil a los 16 años. Actualmente, han explicado en el manifiesto, los niños mayores de 14 años son derivados automáticamente al servicio de oncología para adultos, «cuando el tumor de un adolescente y el de un adulto no tienen nada que ver». Existen centros sanitarios que aceptan que casos concretos sean tratados en las unidades pediátricas, «pero son una minoría». «Es necesario unificar criterios y establecer las bases necesarias para que todos estos niños y niñas de edades comprendidas entre los 14 y 16 años tengan el acceso a los mismos tratamientos para evitar la dispersión asistencial que existe en la actualidad», han reclamado.

