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El riesgo de desprendimientos amenaza a miles de fachadas en Gipuzkoa

JAVIER GUILLENEA

El riesgo de desprendimientos amenaza a miles de fachadas en Gipuzkoa

Los edificios de los años del desarrollismo tienen serios problemas de envejecimiento. Una tesis del profesor de la UPV Iñigo Lizundia advierte sobre el peligro de «fatales consecuencias»

22.01.13 - 08:59 -
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El riesgo de desprendimientos amenaza a miles de fachadas en Gipuzkoa
El agotamiento de las fachadas está haciendo que esta imagen sea cada vez más común. ARIZMENDI
Fisuras, grietas y desprendimientos de fachada son algunos de los males que aquejan en el País Vasco a miles de edificios a los que el paso del tiempo no ha tratado demasiado bien. Son inmuebles construidos entre los años 50 y 70 del siglo pasado, el llamado periodo del desarrollismo, en los que se produjo una demanda de viviendas de tal magnitud que desde el Gobierno de Franco se llegó a acuñar la frase ‘primero vivienda, después urbanismo’.
Mucho ha llovido desde entonces y toda esa lluvia se ha estrellado contra las fachadas de aquellas casas que se elevaron en descampados como símbolos de una nueva era. Los pisos han envejecido mal y no responden a las exigencias actuales, lo que está provocando un nuevo boom que se incrementará en el futuro: el de la rehabilitación de edificios.
Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado el profesor del área de construcción de la Escuela Superior de Arquitectura de la UPV/EHUIñigo Lizundia en una tesis doctoral en la que ha analizado el estado de 13.433 viviendas distribuidas en 484 edificios y 128 conjuntos residenciales de San Sebastián, Errenteria, Irun, Hernani, Arrasate y Zarautz. El trabajo, titulado ‘La construcción de la arquitectura residencial en Gipuzkoa durante la época del desarrollismo’, recorre fachadas, tejados y cimientos hasta llegar a la conclusión de que «el edificio residencial desarrollista ha llegado a una edad crítica y sus lesiones y carencias, relativamente leves y asumibles hasta hace bien poco, comienzan a agravarse de forma exponencial».
Según el autor del estudio, algunas de estas lesiones han adquirido proporciones «realmente alarmantes», hasta el punto de que, aunque no peligra la estabilidad de los edificios, «sí que pueden afectar a otros elementos constructivos y, lo que es más grave, a la seguridad de las personas». «Las fisuras, las grietas y los desprendimientos de fachada originados por la oxidación de las armaduras y el consiguiente estallido del hormigón de pilares, vigas, losas y forjados situados en fachada se han convertido en el problema más grave de estos edificios en la actualidad. Son unas lesiones –añade Lizundia– que si hasta hace poco se podían considerar ocasionales y puntuales, se están prodigando cada vez más con consecuencias fatales».
A pesar de lo que pueda parecer, este tipo de problemas han surgido con el tiempo y no desde el mismo instante de la construcción de los edificios. Frente a la «sensación generalizada de que la calidad constructiva de la arquitectura residencial de aquella época dejaba mucho que desear», el autor de la tesis sostiene que la tecnología con la que fueron levantadas aquellas viviendas «se consideraba la más avanzada por aquellos años». «En general no se construyó tan mal o, dicho de otro modo, en unas circunstancias determinadas y utilizando lo que en aquella época podría considerarse como tecnología punta, se construyó como mejor se sabía y podía», concluye.
La autoría de gran parte de los males que aquejan a los inmuebles puede ser achacada a la llamada fachada tradicional, una de las técnicas más usadas en los pisos del desarrollismo. Consiste en dos hojas, una exterior que da a la calle y otra interior que es la pared de las habitaciones, y ambas están separadas por una cámara de aire sin ningún tipo de material aislante. El mal envejecimiento de este sistema afecta sobre todo a la pared exterior, cuyas prestaciones han ido disminuyendo con el paso de las décadas, lo que significa que el riesgo de desprendimientos es cada vez mayor.
«Degradación generalizada»
Las fachadas más expuestas a este tipo de lesiones son las orientadas al norte o al noroeste y las de ladrillo caravista, desprovistas de cualquier otro revestimiento adicional. Pero, con independencia del material empleado, los males son comunes en miles de edificios bajo los cuales transitan al día decenas de miles de personas. «Los morteros de agarre se han disgregado y han perdido adherencia; las plaquetas, mosaicos vítreos y similares, así como las juntas entre las piezas, se han fisurado y agrietado; la impermeabilidad de la solución original ha disminuido o desaparecido sin que exista posibilidad de que la humedad filtrada a la cámara pueda evaporarse o ser evacuada... Todo ello ha provocado una degradación generalizada y un agotamiento de la solución original».
A la hora de hablar de los tejados, el profesor de la UPV recuerda la presencia de materiales como la uralita, que incluyen amianto en su composición. «Pese a que muchas ya han sido sustituidas, el número de cubiertas revestidas con placas de fibrocemento es muy elevado». Estas cubiertas no son perjudiciales para la salud si no se mueven, pero pueden convertirse en «un serio problema» si se realizan trabajos de rehabilitación. «Debido a los daños que una incorrecta manipulación puede provocar en la salud, la normativa es muy exigente» para retirar el fibrocemento. Estas precauciones hacen que resulte necesario «recurrir a empresas especializadas en el manejo y tratamiento de estos productos y el coste económico de la partida correspondiente puede llegar a suponer un porcentaje muy importante del presupuesto total previsto para la reforma de la cubierta».
Otra de las grandes carencias que presentan muchos edificios del desarrollismo es «la falta de accesibilidad plena debido a la ausencia de ascensor en la mayor parte de bloques de menos de cinco plantas o a la habitual presencia de una serie de peldaños previos en la planta baja en los edificios que sí cuentan con esta instalación». Según Lizundia, la eliminación de barreras arquitectónicas en muchos inmuebles «va a copar gran parte de las intervenciones que se van a tener que realizar en los próximos años». «Muchas personas encuentran serias dificultades (incluso incapacidad total en algunos casos) para poder acceder o salir de sus viviendas y la realización de otras tendentes a la eliminación de dichas barreras se antoja imprescindible», afirma.
Compleja rehabilitación
Todo parece confluir en una misma palabra: rehabilitación. Para el autor de la tesis, «el esfuerzo económico que habrá que asumir en los próximos años para la adecuación de los edificios construidos durante el periodo desarrollista a las nuevas exigencias en materia de sostenibilidad, eficiencia energética y accesibilidad va a ser muy alto».
Y es aquí donde comienzan los problemas. La «urgente necesidad» de rehabilitar gran parte de los edificios del desarrollismo ha llegado en el peor de los momentos económicos. No abunda el dinero en los portales y muchas comunidades de vecinos «se están viendo y se van a ver muy limitadas económicamente a la hora de afrontar, no ya una rehabilitación integral, que puede llegar a tener un coste muy elevado, sino cualquier mínima y urgente reparación».
Sin embargo, llegado el momento deberán hacerlo porque tanto la Ley de Propiedad Horizontal como la Ley delSuelo Vasca obligan a los propietarios de las viviendas al mantenimiento de los edificios. «Es decir –señala Lizundia– los hace responsables de los daños que la falta de mantenimiento pueda ocasionar tanto al propio edificio como a sus usuarios y terceras personas».
Pero no hay dinero y si los vecinos quieren recibir ayudas administrativas para hacer alguna reforma deberán reducir la demanda energética del edificio y dotarlo de accesibilidad plena, lo que supone más gastos. «La actual crisis agrava el problema. Y puede crear un auténtico problema social: edificios con desprendimientos con riesgo a terceros; falta de medios económicos para su rehabilitación y situación legal comprometida para los propietarios, usuarios y la propia Administración», advierte.
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