Reacción. Papamakarios lanza ante la oposicion de dos jugadores del Joventut. :: Lusa
Si la pasada semana el Lagun Aro dio un notable paso adelante en su intención de salir de su pozo clasificatorio, este fin de semana la situación ha sido la inversa. La derrota guipuzcoana se ha unido al triunfo del Fuenlabrada frente al Valencia para volver a dejar a los de Sito Alonso a dos victorias de los madrileños, que son los terceros por la cola.
El cuadro de Trifón Poch sumó el sábado en el Fernando Martín su quinta victoria de la temporada en un encuentro igualado de principio a fin (72-69). Lo hizo gracias a un estelar James Feldeine. El escolta estadounidense firmó su mejor partido en la Liga Endesa, con 37 puntos y 41 de valoración.
4/8 en tiros de dos, 7/10 en triples, 8/8 en tiros libres, cuatro rebotes, cinco asistencias, sólo un balón perdido y siete faltas recibidas en 38 minutos. Una auténtica exhibición que guió al cuadro naranja a una victoria de oro ante un Valencia en el que no jugó Gelabale, que ha fichado por los Minnesota Timberwolves de la NBA.
El Fuenlabrada respira y el Lagun Aro queda en una situación aún más comprometida. Y es que el resto de rivales queda ya muy a desmano. El tren de la zona media parece demasiado lejano.
Un vagón en el que ya viaja con tranquilidad el Cajasol. El conjunto sevillano ha hecho buenos los pronósticos que indicaban que iba a sacar la cabeza del atolladero.
El cuadro de Aíto García-Reneses se ha reforzado con jugadores de primer nivel, caso de Latavious Williams, y ha dado un salto importante en la tabla. Ayer ganó en Murcia (73-81) con un gran encuentro de John Holland.
Tres, con siete victorias
Si hace un mes los sevillanos estaban metidos en la zona baja, a día de hoy suman siete triunfos. Los mismos que pimentoneros y que el Valladolid, que complicó la vida al Barcelona. Los pucelanos habían dado muestras de debilidad semanas atrás, pero el colchón que hincharon con su más que notable inicio de Liga y la victoria de la pasada semana ante el CAI les permiten ver el panorama con un prisma de tranquilidad.
Tres equipos en siete victorias que parecen, a día de hoy, muy lejos de un Lagun Aro que no termina de entrar en una buena dinámica. Parece jugar mejor, competir mejor que hace un mes, pero sigue sin lograr encadenar varios triunfos de manera consecutiva. Una condición que parece imprescindible para empezar a salir de la cola de la tabla.
El C.B. Canarias podría sumarse mañana a ese grupo. Recibe a las 22.00 al Estudiantes. Los tinerfeños dan muestras de ser un equipo valiente, que juega sin presión, con confianza y que tienen en su pista un fortín difícil de expugnar.
Así las cosas, el Fuenlabrada es a día de hoy el rival al que parece más factible que el Lagun Aro pueda echar mano para salir de la cola. Una pelea en la que también está el Manresa, que por si fueran pocas las malas noticias para el GBC, ayer también ganó al Obradoiro e igualó a tres victorias al conjunto guipuzcoano. En definitiva, ha sido una jornada para olvidar.
Un fin de semana que deja al Lagun Aro en una situación delicada. El reto que deben afrontar Sito Alonso y sus hombres tiene dimensiones enormes. La siguiente cita, el domingo en la pista del Estudiantes. Una cancha complicada, pero en la que es necesario sumar para empezar a sacar la cabeza.