Un hombre de 68 años se suicidó ayer después de supuestamente haber asesinado a su mujer, de 65, en el interior de la vivienda que el matrimonio compartía en el pequeño municipio alavés de Araia.
Según han informado fuentes policiales, las primeras hipótesis apuntan a que el hombre mató a su mujer de un golpe en la cabeza y posteriormente se ahorcó colgándose de una viga.
Los hechos ocurrieron sobre las nueve y media de la mañana, cuando un vecino vio el cuerpo del hombre colgado a través de una de las ventanas de la casa y dio la voz de alarma.
Poco después, la Ertzaintza llegaba al lugar y tras comprobar que nadie abría la puerta. Al entrar en el domicilio encontraba los dos cadáveres.
El cuerpo de la mujer, que presentaba un fuerte golpe en la sien, estaba tendido sobre una cama de una habitación, donde también había un hacha, que al parecer es el arma homicida.
El Departamento de Interior considera como la hipótesis más probable que se trate de un caso de violencia machista y que el hombre haya golpeado a su esposa, antes de suicidarse.
Al lugar del suceso se desplazaron dotaciones de los bomberos de la cercana localidad de Agurain y unidades de la Ertzaintza, entre ellos agentes de la unidad científica, que han iniciado una investigación para aclarar los detalles de lo ocurrido.
Un matrimonio con tres hijos
La mujer fallecida en Araia (Álava) y su marido y presunto asesino tenían tres hijos, vivían en el pueblo desde su jubilación y hacían "vida normal", según han explicado varios vecinos.
Araia es una pequeña localidad alavesa cuyos habitantes han descubierto hoy "terriblemente conmocionados y sorprendidos" la muerte del matrimonio, formado por Tere Egurrola y Jesús Pereda, de 65 y 68 años, respectivamente.
Varios vecinos han señalado que Tere era natural de Araia, localidad a la que regresó desde Vitoria hace varios años después de jubilarse. En Araia eran conocidos por su afición a pasear, especialmente por el monte.
El alcalde, Diego Gastañares (Bildu), que ha acudido al lugar del crimen a media mañana ha explicado que el matrimonio tenía tres hijos, aunque ninguno de ellos vivía en el pueblo.
Además, Gastañares ha anunciado que el Ayuntamiento está analizando la posibilidad de celebrar un pleno extraordinario e, incluso, convocar concentraciones para rechazar este presunto asesinato, aunque antes de hacerlo quiere conocer con detalle lo ocurrido.