:: RICARDO RAMOS. En estos momentos de crisis, cuando las condiciones de trabajo se endurecen y las empresas luchan por encontrar nuevos nichos de mercado, debemos de tomar nota de lo bien que nuestro ayuntamiento con el apoyo de su policía local, ha conseguido resolver este problema.
Las consignas recibidas por los funcionarios de la policía local, suponemos serán similares a las recibidas por los trabajadores de cualquier empresa en tiempos de crisis: mayor dedicación. Más productividad. Eficiencia.
De todos es conocida la abnegada dedicación de nuestra Policía Municipal, que a la vista de estas consignas, en un alarde de imaginación, radar en mano, se lanza a los más recónditos parajes de nuestra ciudad y se pone a generar un incremento de recaudación, en base a sancionar todo lo que se mueve, sin ninguna consideración.
Los beneficiarios de sus medidas recaudatorias son esos señores, que van de paseo y sin prisa, en sus automóviles a las 7 ó las 8 de la mañana, camino de no se sabe dónde, a los que nuestra guardia urbana les afloja la cartera en beneficio de todos. Supongo que es humano pensar, que si la recaudación municipal baja, peligra la integridad del sueldo de sus funcionarios. Por otro lado me consta que han recibido muy mal las críticas emitidas por otros conciudadanos, incluso multando esas actitudes de protesta.
Los atascos de salida tempranera de nuestra ciudad no parecen de su incumbencia, y parece ser más importante perseguir a los trabajadores que circulan evitando los atascos diarios por rutas alternativas, y que no suponen un peligro por rebasar ocasionalmente el límite de velocidad urbano a esas horas de la mañana.
De hecho nos parece increíble que no se dignen ni a comunicar las sanciones cursadas, tal como manda la ley, alegando razones especiales. Supongo que dichas razones obedecerán a no querer ver la cara al vecino que sancionan, ya que esta actitud no dice mucho en favor de la buena convivencia vecinal.
Espero que estas medidas no sirvan de ejemplo a otros municipios en crisis, ya que generan un alto nivel de malestar entre los ciudadanos, que tarde o temprano también pasarán su factura.
El bache de Sabino Arana ¡sigue ahí!
:: MIGUEL ANGEL. Parece mentira, parece increíble, pero el bache de Sabino Arana ¡sigue ahí! Y cada vez más grande y molesto para todos los vehículos que por allí pasan a diario. Y qué decir de motos o bicicletas.
Este bache lleva ahí más de un mes. Es tiempo más que suficiente para que estuviera arreglado.
Y si los responsables municipales no van a hacer su trabajo, yo no me voy a cansar de reclamar que lo hagan.