
Pieza con historia. Una de las monedas de la colección Huntington que en breve saldrán a subasta.
EL DATO
8 de marzo es el día en que la emblemática casa de subastas Sotheby’s pondrá a la ventala colección de monedas Huntington.
La casa de subastas Sotheby’s venderá el próximo 8 de marzo al mejor postor una colección de monedas únicas. Se trata de cerca de 38.000 piezas propiedad de la Hispanic Society de Nueva York, que su fundador, Archer Huntington, reunió a lo largo de su vida y que posteriormente, traspasó al consejo de administración de la citada institución.
Este conjunto de monedas pertenecen, en su mayoría, al mundo hispánico y sus antecedentes ibéricos, abarcando desde el siglo V antes de nuestra era y hasta el XX. Aunque buena parte de ellas tiene en la Península su epicentro, también se incluyen acuñaciones en los territorios iberoamericanos.
Su salida a subasta era un rumor que circulaba desde hace más de un año. Afinales de 2011, la noticia se confirmaba y hasta el pasado 9 de enero se exponían al público en las instalaciones de Sotheby’s las piezas consideradas más representativas. El donostiarra Miguel Ibáñez, catedrático del Instituto Bidebieta y experto numismático, las conoce muy bien.
«Hace varios años estuve una semana en la American Numismatic Society, en Nueva York, donde estaban depositadas estas piezas, para estudiar las monedas medievales de Navarra para una publicación ya editada. Allí pude ver muchas de esas piezas únicas», señala Ibáñez, quien destaca la importancia del fondo por el que en menos de un mes se podrá pujar.
«A pesar de la crisis, y aunque se valoran en cifras que van de los 25 a los 35 millones de dólares, en realidad es un patrimonio de un valor increíble y será una pena que se pierda o se disperse», declara.
Así lo creen otros muchos especialistas que aseguran que la colección se ha ofrecido a España y a Estados Unidos. Y aunque la actual coyuntura económica aconseje moderar los gastos, consideran que sería conveniente no dejar pasar la oportunidad de hacerse con una parte de la historia del país.
Piezas «muy interesantes»
Ibáñez repasa estos días las múltiples fotografías y apuntes que tomó durante su estancia al otro lado del Atlántico. De todos los ejemplares que tuvo ocasión de examinar, destaca especialmente los ocho escudos de oro de Felipe IV de España, VI de Navarra, acuñados en Pamplona en 1652. «El cuño del anverso con el que se fabricó esta moneda se conserva en el Museo de Navarra. Ésta es la única moneda de estas características que conozco y su estado de conservación es excelente», afirma.
No menos interés despertó en él los cuádruples ducados de Fernando el Católico acuñados igualmente en Pamplona. «En 2009 se vendió uno mucho peor conservado en 27.000 euros. Son las mejores piezas que conozco», indica el numismático donostiarra.
A las anteriores se suman, entre otras muchas, un florín de oro que fue acuñado en Pamplona por Carlos II ‘ el Malo’, rey de Navarra; un real de oro acuñado en Evreux por el mismo monarca y un medio escudo de oro de Juan II de Navarra, padre de Fernando el Católico.
Ibáñez subraya que, entre las monedas, «hay muchas más piezas, algunas no tan bonitas, pero únicas y muy interesantes, como un grueso de Felipe de Longueville, hermano de Carlos el Malo, acuñado mientras el rey de Navarra estaba preso en Francia y un largo etcétera».
Expectación
Miguel Ibáñez y otros estudiosos de este campo aguardan la celebración de la subasta. «Va a dar mucho que hablar en los próximos días», declara.
Algunos numismáticos van más allá y se aventuran a realizar una recomendación al Gobierno de España para que puje, con ayuda de algunas empresas multinacionales del país, por las monedas, a las que califican de «importante legado». Vaticinan, además, una revalorización detal adquisición con el paso del tiempo.