La mortalidad por cáncer de mama se ha reducido en un 26%, pero sigue siendo la primera causa de muerte entre las mujeres
Los ciudadanos vascos viven más, pero sobre todo viven con mejor calida de vida que hace diez años. Es una de las conclusiones de la evaluación del Plan de Salud 2002-2010, presentado esta mañana en la comisión de Sanidad del Parlamento Vasco.
El consejero, Rafael Bengoa, y el viceconsejero, Jesús María Fernández, han destacadado que de los 69 indicadores de salud que se han analizado, el 61% han logrado el objetivo marcado, el 14% han mejorado los resultados pero por debajo de la meta, y el 22% han empeorado.
Entre los que han aprobado el examen, destacan la mejora de la esperanza de vida al nacer, que ha aumentado en 2,3 años en hombres y en 3 años en mujeres. Pero también lo ha hecho la esperanza de vida libre de incapacidad, que ha aumentado en hombres 4,5 años y en mujeres 3,6 años, porque "lo importante no es solo poder envejecer, sino poder envejecer mejor", ha dicho Fernández.
El descenso del 40% de la mortalidad infantil y especialmente la caída del 56% de la mortalidad juvenil por el descenso de los accidentes de tráfico explican la mejora de la esperanza de vida, ha explicado el viceconsejero, junto a otros factores como la mejora de los hábitos de vida y de las políticas sanitarias.
Los 'asesinos' de la población vasca
En Euskadi, el cáncer es la primera causa de muerte en mujeres y hombres de 35 a 64 años y la segunda, a partir de los 65, en ambos sexos. El objetivo de salud era iniciar la tendencia descendente de la mortalidad por tumores entre los hombres, mientras que entre las mujeres era disminuir la mortalidad un 10%.
Sin embargo, la meta solo se ha cumplicado en el caso de los varones (-14,76%), pero no en el caso de las mujeres, con un aumento de la mortalidad del 2,10%. Respecto a esta cifra, Fernández ha resaltado el dato negativo del aumento espectacular de la mortalidad por cáncer de pulmón entre las féminas, un 164,10% en la década analizada. Y si bien se ha conseguido reducir un 26% la mortalidad del cáncer de mama, éste sigue siendo la principal causa de muerte para la población femenina.
Entre los hombres, el cáncer de pulmón pasa al segundo lugar ( con un descenso del 9% ) y el cáncer de colonrecto pasa a ser la primera causa de muerte por tumores, con un incremento del 9%.
Los otros "asesinos" de la población vasca son las enfermedades del aparato circulatorio, pero se ha logrado disminuir la mortalidad un 29,4% en varones y un 31% en mujeres, ha subrayado.
Los puntos negros
A pesar de que los resultados obtenidos se consideran "optimistas, en el sentido de que la salud de la ciudadanía vasca sigue mejorando", la evaluación también ha destacado los puntos negros que hay que corregir. Entre ellos "preocupa" el reto de la obesidad, que ha aumentado un 25% entre la población mayor de 16 años, lejos de los hábitos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha reconocido el viceconsejero. Por su parte, Bengoa ha alertado del "impacto" que puede tener una mala nutrición, especialmente entre la población más joven, que puede "desencadenar más cáncer, más diabetes y más enfermedades metabólicas" en los años venideros.
Otros de los objetivos que no se han alcanzado son los relativos a la reducción de la exposición al humo del tabaco y al porcentaje de personas no fumadores que, a pesar de mejorar los resultados, se quedan por debajo de las cifras previstas.
Al término de la comparecencia, el consejero Rafael Bengoa ha adelantado los pilares sobre los que se sustentará el próximo Plan de Salud 2012-2020. En concreto, ha señalado los siguientes objetivos: reducir las desigualdades en salud, mejorando las condiciones de vida y laborales, los conocimientos en salud y la accesibilidad a los sistemas de provisión de servicios a las personas y grupos de población con peores resultados en salud; aumentar la esperanza de vida "en buena salud", en especial, de los enfermos crónicos; disminuir o retrasar el inicio de aquellas enfermedades sobre las que existen acciones capaces de eliminar, reducir o retrasar sus efectos como son el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, entre otras; conseguir un envejecimiento saludable y mejorar las oportunidades económicas, sociales y afectivas de la población infantil y adolescente del País Vasco, buscando reducir las principales conductas de riesgo para su salud, como son el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, la mala nutrición y el sedentarismo.