La visión de la ciudadanía vasca sobre el final de la violencia de ETA en Euskadi es optimista. Así lo demuestra, al menos, el Euskobarómetro de la UPV/EHU. El sondeo recoge que un 68% de los vascos es optimista en relación al final de ETA y, por primera vez, una parte significativa de la población confía en la sinceridad de la banda para poner fin a la violencia y de la izquierda abertzale para aceptar «las reglas de juego democrático». Un 46 y 50%, respectivamente, suscriben dichos pensamientos, según los datos de la encuesta que se ha presentado esta mañana. La mitad de los consultados entiende que estas posturas de ETA responden a la presión social contra los atentados y a la falta de respaldo a la organización en el seno del mundo de Batasuna.
La encuesta evidencia que los vascos también apoyan la adopción de medidas para avanzar en el nuevo escenario sin terrorismo. Así, casi ocho de cada diez habitantes de la Comunidad Autónoma Vasca apoya una negociación entre ETA y el Gobierno, aunque el 44% la condiciona. Al mismo tiempo, tres cuartas partes está de acuerdo con el acercamiento de presos.
En esta línea, casi la mitad de los encuestados consideran que el resultado obtenido por Amaiur, la coalición soberanista, en las pasadas elecciones generales del 20 de noviembre puede ser «positivo» para la política vasca. Enfrente se sitúa un 21% que lo cree «negativo», un 23% que se muestra «escéptico» y un 9% no tiene opinión al respecto.
La sociedad vasca está bastante dividida sobre la posibilidad de adelantar elecciones autonómicas o no, aunque vence, por escasa diferencia, la opción de que no se anticipen los comicios, un 43% frente a un 42%. Además, el Gobierno de Mariano Rajoy se estrena con un récord de desconfianza entre los vascos, al contrario que ocurre en otras comunidades autónomas. El 83% de los habitantes de Gipuzkoa, Bizkaia y Araba es escéptico con el Ejecutivo popular y cree que no habrá cambios respecto al Ejecutivo de Zapatero.
Respecto al sentimiento de identidad nacional, el 32% de los ciudadanos vascos sigue manifestando tener grandes deseos de independencia, tras un retroceso semestral de cuatro puntos, frente al 58% que dice tener pocos o ningún deseo de independencia.
La crisis económica, por otra parte, sigue siendo el principal quebradero de cabeza de los vascos. Un 72% de los ciudadanos dice sentir los efectos de la crisis económica y son algo más de un tercio (37%) los que la perciben con mayor intensidad. La preocupación por el empleo (62%) se estanca en el último semestre, manteniéndose en primer lugar.
Le sigue la preocupación genérica por la situación económica (18%), con un avance semestral de 6 puntos, y la tercera posición la ocupan un conjunto de problemas agrupados bajo el epígrafe de «desigualdades sociales y bienestar» (10%), tras un ligero avance semestral. A mayor distancia se sitúa la preocupación por la situación política (2%), la vivienda (2%) o la violencia (1%).
En total, se han realizado 1.200 entrevistas en sus domicilios a mayores de 18 años, 400 en cada territorio histórico de la Comunidad Autónoma Vasca, entre el 25 de noviembre y 19 de diciembre de 2011, según ha dado a conocer el equipo del Euskobarómetro, encabezado por el sociólogo Francisco Llera.