Los mediadores de Brian Currin asumen que una futura mesa de partidos sobre el final de ETA debe articularse en el Parlamento Vasco, aunque para ello reclaman la inmediata legalización de Sortu, el partido de la izquierda abertzale.
Esta es la principal conclusión extraída tras las dos jornadas de reuniones que el Grupo Internacional de Contacto (GIC) ha mantenido con diferentes partidos y agentes sociales vascos. Una idea compartida, por ejemplo, por el PNV, cuyo presidente, Iñigo Urkullu, ya trasladó ayer a los expertos extranjeros la necesidad de que la mesa se residencie en la Cámara de Vitoria, en especial cuando estamos en el tramo final de la legislatura.
En su informe final, que se ha hecho público esta tarde, los facilitadores encabezados por el abogado sudafricano señalan que «entienden y respetan que la puesta en marcha de un proceso de diálogo resolutivo en una mesa multipartita corresponde a las instituciones y a los partidos políticos del País Vasco como legítimos representantes de su ciudadanía».
El GIC precisa, sin embargo, que el problema es que «no todos los sectores políticos», en alusión a la izquierda abertzale, «están representados en dicho parlamento, lo que tendría como resultado que los contactos no serían inclusivos y, por tanto, tendrían una carencia de legitimidad».
Por ello, el equipo de Currin reclama que Sortu, el nuevo partido de la izquierda abertzale, «sea legal en un plazo lo más corto posible y pueda presentarse a las próximas elecciones. Sería tras los comicios, que se prevén para febrero de 2013, cuando todos los partidos políticos podrán tener representación en el Parlamento y un diálogo resolutivo para abordar el conflicto será posible.
Mientras tanto, el GIC anima a los partidos a comenzar a trabajar en la preparación de un diálogo resolutivo para la paz y la normalización. Para ello, el grupo de Currin defiende labrar la confianza mediante conversaciones informales y estables, lo que se denomina «diálogo sobre el diálogo». Una indicación recogida en el punto 4º de la Declaración de la Conferencia Internacional de Donostia-San Sebastián.
El GIC seguirá promoviendo los contactos entre partidos. En las reuniones de esta semana han tomado parte diferentes partidos como el PNV, la izquierda abertzale, EA, Aralar, Alternatiba y, al parecer, los socialistas, mientras que el Gobierno Vasco y el PP han declinado la invitación, al considerar que Currin es un mediador «de parte» de la izquierda abertzale.