Las rederas de Hondarribia, junto con las de Getaria y Orio, recibieron ayer un homenaje por parte de la Diputación Foral de Gipuzkoa, que quiso así reconocer su tradicional y necesario trabajo.
En el transcurso del acto, el diputado general Markel Olano agradeció a la Asociación de Rederas y Neskatillas de Cerco de Euskadi, así como a sus compañeras de Cantabria, Asturias y Galicia, «el callado pero vital trabajo que realizan, animándoles a que sigan en el mismo camino».
En Diputación estuvieron casi todas de las catorce rederas de Hondarribia, acompañadas por el alcalde Aitor Kerejeta, el abad mayor de la Cofradía, Norberto Emezabel, y el presidente de las Cofradías de Gipuzkoa, Eugenio Elduayen.
Según Kerejeta, «era un homenaje muy necesario para un colectivo que trabaja en silencio y realiza una actividad muy importante para la pesca y para Hondarribia. En el Ayuntamiento realizamos asimismo un sentido homenaje en junio del 2008, y después, en septiembre del mismo año, el colectivo de las rederas recibió la Insignia de Oro de la Ciudad. Aunque solemos ver y leer que la pesca está bajando en capturas, en Hondarribia es un sector muy importante para la economía y la vida social, y el trabajo que realizan las rederas es indispensable para que esto siga así».
Declaración de Ondarroa
Las rederas agradecieron el gesto y aprovecharon el acto para leer la Declaración de Ondarroa, un escrito de diciembre de 2007 en el que reclaman a los gobiernos autonómicos, locales y cofradías «que se nos considere como el colectivo profesional que somos a la hora de abordar el futuro del sector y se impulsen actividades encaminadas a la diversificación o a la organización de la actividad, que permitan un incremento de la rentabilidad para las trabajadoras y garanticen el relevo generacional de la profesión».
La Declaración de Ondarroa también pide al gobierno del Estado que
«se lleven a cabo las acciones necesarias para el reconocimiento de la profesión, así como que se impulse su correspondiente cualificación profesional y que adopte las medidas socieconómicas de apoyo necesarias que por cierre de pesquerías y/o por paradas estacionales del que es objeto nuestra flota, quedamos al descubierto sin posibilidad de obtención de ingresos económicos por falta de actividad».
Además, las firmantes de la Declaración de Ondarroa (rederas y neskatilas de Euskadi, Asturias y Galicia), se comprometen a «trabajar conjuntamente con el objetivo de hacernos visibles para mejorar nuestras condiciones sociolaborales y para conseguir el reconocimiento de nuestra profesión. Queremos ser visibles».
Escuela de rederas
Pilar Goikoetxea e Inés Susperregi fueron las encargadas de leer la Declaración. La primera señaló que «vamos a poner en marcha una escuela de rederas. En Hondarribia somos catorce, pero necesitamos más gente, porque tenemos mucho trabajo y se van produciendo bajas. Ahora nos viene la época de más trabajo». Arreglan las redes de los barcos de Hondarribia y, también las de barcos de otros puertos, si es que lo solicitan y pueden atenderles.