Xala y Zubieta se han metido entre los cuatro primeros clasificados de la liguilla del Campeonato de Parejas gracias a la victoria conseguida ante Asier Olaizola y Apraiz por 18-22 ayer en el mal estelar del Beotibar. No gustó en absoluto. Abundaron los errores y escasearon los remates. Era un punto que permitía sobrevivir al vencedor y obligaba al perdedor a ir a remolque en las próximas jornadas. Quizá pesó la presión.
Alexis Apraiz, sustituto del lesionado Patxi Ruiz, era la novedad del encuentro. No hay nada que achacarle en la derrota. Es más. Desnudó las carencias de algunos titulares. Les delató. Vayamos por partes.
El zaguero de Gernika soltó la derecha como no le habíamos visto hacer a Patxi Ruiz, titular de la pareja, en las tres primeras jornadas, ni siquiera en Getaria. Falló pelota, sobre todo en la fase del partido en la que Xala y Zubieta nivelaron un 12-7 en contra con cinco tantos consecutivos. Pero Apraiz demostró otra alegría.
Patxi Ruiz se había limitado a sujetar, a hacer buena. Apenas pasaba a dominar. Apraiz pegó con gracia, extendió la pelota y dominó a un Zubieta que una semana antes había superado a Begino en Irun. Eso no significa que Apraiz pegue más que Begino, no extraigan esa conclusión. Porque el Zubieta de ayer no fue el del Uranzu. Pero habla bien del comportamiento del suplente, que acumula sólo un puñado de estelares y hasta ayer no poseía ninguna experiencia en competiciones de primera.
Apraiz también dejó en evidencia a Aitor Zubieta. El de Etxarri no se pareció al de anteriores jornadas. Dio la impresión de que tenía mal la derecha o se había puesto demasiado taco. Después supimos que en el segundo o tercer tanto se le soltaron los esparadrapos, por lo que se le desprotegió el callo y se le picó. Dos pelotazos desde el diez se le cayeron claramente bajo chapa.
Recuperar la derecha
Ya es casualidad. Justo cuando Xala empieza a despertar, su zaguero, que había aguantado la pareja en el arranque del Campeonato, sufre problemas. Ahora deberá recuperar su mano con el fin de estar listo para el domingo en Eibar.
Y Apraiz también desnudó a Asier Olaizola. El de Goizueta achacó la derrota de la semana anterior en el Beotibar ante Gonzalez y Laskurain a que el zurdo de Askain jugó desde el dos durante la mayor parte del encuentro. Dijo que él sólo pudo hacerlo al final, cuando protagonizó la reacción.
Esta vez jugó la mayoría de los tantos desde el dos porque Apraiz dominó con autoridad a Zubieta. Sin embargo, la victoria cayó al otro lado porque no tuvo habilidad suficiente para resolver. Entró poco de aire pese a disponer de numerosas oportunidades. Lo mejor fueron un par de descolgadas. Y por si eso fuera poco, perdió seis pelotas.
Sin alcanzar cotas de brillantez, emergió Xala para inclinar la balanza a su favor. Le costó calentar motores porque se vio obligado a remontar un 5-0, un 8-2 y un 12-7 en contra. Zubieta apenas dominó. Pese a ello, el de Lekuine mantuvo el tipo, aprovechó las debilidades de los contrarios y pegó unos sotamanos preciosos. Fueron lo mejor de una tarde que tardaremos poco tiempo en olvidar.