Llegaron, fieles a la cita, de la lejana Hungría para recorrer entre repiques de martillo las principales calles de Trintxerpe pero, por la lluvia,optaron por concentrarse en la plaza Serfaín Esnaola, En su marcha, la tribu, en la que Manu Pérez, Txomin Pérez y Joserra Pérez se convirtieron en su trío de reinas, intercambió saludos con los vecinos de este distrito pasaitarra que les aguardaban ansiosos por escuchar su tradicional discurso cargado de guiños y referencias a la actualidad.
«Amigos de Trintxerpe, ¡qué felicidad! Largo se hace el año cuando se trata de esperar, y nosotros esperamos con gran ansiedad poder volver a pasear por vuestras calles, aunque todo siga 'casi' igual». Así iniciaron su intervención en público dispuestos a seguir reivindicando «la tan mentada regeneración».
«Qué sorpresa, ¡vaya!, aunque edificios nuevos no haya, algunas de las 'antiguallas', ya historia son. No os quejéis entonces, que para construir primero hay que demoler, y mira tú por dónde que lo que pensábamos que de pena se iba a caer con grandes maquinarias han comenzado a destruir», señalaron los caldereros, para quienes este hecho es 'buena señal' y 'alegría general'. «A ver si por fin se decide qué es lo que se va a hacer y así todos contentos de una puñetera vez», añadieron.
Su satisfacción por los pasos que, en este sentido, se han dado en las últimas semanas quedó de manifiesto también en sus palabras. «No queremos decirlo muy alto -declararon-, por si se pueda gafar, pero parece que la tercera fase de una cosa muy moderna va a llegar a los terrenos de La Herrera sin mucho tardar, ánimo y mucho trabajo a quien corresponda, que este pueblo ya no puede dar marcha atrás. Es que además no les queda más remedio, poco a poco os van cercando; la zona de Gomistegi casi terminada, en San Pedro la nueva lonja también apalabrada, así que lo que queda en medio, en breve, tiene que ser transformada».
No faltaron alusiones a los últimos triunfos deportivos. A los cosechados en competiciones y también a los 'otros'. Según explicaron, «no os penséis que en Hungría no nos enteramos que para el remo y las piraguas, local ya os han dado. Mucho, mucho ha costado pero lo tenéis bien merecido. Y no me extraña, los chicos del remo de categoría han subido y las chicas también han trabajado lo suyo. Antes, de Donibane, famosas las bateleras eran, pero estas chicas que tenéis en Trintxerpe, hacen que nos olvidemos de aquellas remeras. Este pasado año se llevaron la liga, segundas de Gipuzkoa y en Euskadi terceras. Ahí queda eso, son unas grandes bateleras». «También es muy destacable, la comparsa infantil de caldereros que nos hace sentir orgullosos, de este maravilloso pueblo, que sin duda tiene un futuro muy prometedor con todo ese buen humor, joven y pionero, ya nos podremos jubilar, aunque no tengamos los 67, según Zapatero», ironizaron. Hubo, igualmente, felicitaciones para el grupo de tiempo Ekaitza, por su 'buen trabajo' desarrollado y local estrenado, y para las Escuelas del Carmen, que, 'no sin gran sacrificio', ya tienen nuevo edificio. «Tras años de reivindicación, por fin lo habéis conseguido. Zorionak, buen trabajo, os lo tenéis merecido», declararon.
A por el ascenso
Recordaron las últimas celebraciones sucedidas en la población «el Coro Illumbe de Trintxerpe, (Trintxerpeko Illumbe Abesbatza), sus bodas de plata ha celebrado de manera ejemplar» y las que se avecinan «la orquesta de Acordeones Illumbe y el Euskaltegi Municipal. Parece que fue ayer, veinticinco años no son nada, pero muchos de aquellos jovencillos ya están con canas». El discurso concluyó con un último apunte dedicado a la Real. «La camiseta del centenario preparada está. Espero que en junio el ascenso podáis celebrar», indicaron los integrantes de la tribu.
De esta forma anunciaron el Carnaval las comparsas de caldereros de adultos y de niños, dirigidas, la primera por Juan Jesús Neira y Maribel Múgica, y la última, por Gorka Miranda y Josu Elberdin.