Gabilondo plantea que los cambios educativos se aprueben por dos tercios del Parlamento
El PP evita valorar el documento aunque avanza que hay alguna medida positiva y también "alguna ausencia llamativa"
El documento no contempla medidas adicionales para garantizar la enseñanza en castellano
Educación defiende la formación hasta los 18 años para que el 85% de los jóvenes tengan en 2020 un título que asegure su empleabilidad
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo (3d), preside de la Conferencia Sectorial de Educación, a la que asisten los consejeros autonómicos, y en la que presenta un centenar de medidas para la mejora de la enseñanza. / Foto: Efe | Vídeo: Europa Press
Los puntos claves del documento
El cambio propuesto para que 4º de la ESO se convierta en un curso "orientador" para decidirse entre cursar bachillerato o Formación Profesional (FP), contempla también que quienes al terminar tercero de ESO no estén en condiciones de acceder a ninguna de estas opciones puedan optar entre repetir este curso, con los refuerzos pertinentes, cursar un programa de diversificación curricular o un Programa de Cualificación Profesional Inicial, con una duración de dos años.
Asimismo, la duración del Bachillerato (actualmente dos cursos) queda "reforzada" por la opción de orientación hacia este nivel de enseñanza del último curso de ESO, lo que permitiría que cumpla mejor sus funciones.
El documento sugiere también el establecimiento de "convalidaciones recíprocas" entre las materias de Bachillerato y los módulos de FP para facilitar el cambio de opción de los alumnos que lo deseen. Asimismo, con vistas a la cohesión del sistema, habrá una evaluación externa, competencia del Instituto de Evaluación, en sexto de Primaria y tercero de ESO.
De la misma manera, anualmente habrá propuestas de medidas específicas para objetivos concretos vinculados a una memoria económica, con aportaciones del Gobierno central y de los autonómicos.
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha propuesto a los consejeros autonómicos del ramo que 4º de la ESO se convierta en un curso "orientador" que ayude a alumnos a decidirse entre cursar bachillerato o inclinarse por la Formación Profesional (FP) para lograr que en 2020 el 85% de los estudiantes obtengan un título que garantice su empleabilidad.
No obstante, durante su intervención tras la Conferencia Sectorial de Educación, ha destacado que cualquier modificación normativa que tenga que adoptarse a consecuencia del 'Pacto Social y Político por la Educación' "deberá contar con el apoyo de dos tercios del Parlamento como gesto de lealtad institucional". "No queremos que ninguna nueva medida sea imperativo del Gobierno sino que se acepte de forma consensuada", aseguraba. Con esta propuesta pretende garantizar al menos el acuerdo de los dos partidos mayoritarios.
Gabilondo también ha defendido que los alumnos sigan formándose al menos hasta los 18 años, aunque no obligatoriamente, y que en 2020 el 85% de los jóvenes tenga un título para asegurar su empleabilidad.
El documento con un centenar de medidas concretas que Gabilondo ha presentado a los consejeros autonómicos no recogería ningún punto en relación a garantizar la enseñanza en castellano. El titular de Educación no lo ha considerado imprescindible y se ha remitido al "pacto constitucional", lo que, ha señalado, no impide que se vayan a evaluar los conocimientos de esta lengua.
El PP esperará antes de hacer una valoración
Al término de la Conferencia Sectorial, las comunidades autónomas gobernadas por el PP ha mostrado su disposición a llegar a un pacto con el Gobierno en materia educativa, aunque han pedido al ministro un "mayor esfuerzo", tanto en la cuestión lingüística como en lo referido a la libre elección de centros. Así lo ha asegurado a los periodistas la consejera madrileña de Educación, Lucía Figar, tras recibir de Gabilondo las bases de un documento para tratar de mejorar la calidad de la enseñanza.
El documento, que se ha elaborado con propuestas tanto del Ministerio como de las distintas autonomías, contienen más de un centenar de medidas concretas con las que se pretende alcanzar un pacto de Estado en materia de educación. Tras insistir en que las comunidades gobernadas por el PP tienen la "voluntad" de llegar a un acuerdo, Figar ha evitado valorar el documento hasta que no lo estudien en profundidad, aunque ha avanzado que hay alguna medida que le ha gustado y también ha observado "alguna ausencia llamativa". En concreto, ha dicho que le parece que se puede mejorar en el ámbito de las libertades educativas.
Figar ha añadido que tienen ahora tres semanas para estudiar si el texto incluye los principios que defiende su partido: la mejora de la calidad de la enseñanza, el aumento de la libertad de elección y tener un sistema educativo más fuerte y cohesionado desde el punto de vista de las enseñanzas comunes para garantizar la igualdad de oportunidades.
Desde las comunidades gobernadas por el PSOE, el consejero catalán, Ernest Maragall, ha expresado su "satisfacción" porque el documento entregado por Gabilondo constituye un "material rico y potente" para lograr un Pacto "eficaz" en materia educativa. Maragall se ha mostrado de acuerdo en "todas" las cuestiones esenciales del documento lo cual no impide, ha dicho, que se deba trabajar, detallar y quizá añadir algún asunto. En todo caso, ha asegurado que el acuerdo es "básico y completo" en el modelo y las concepciones que lo sostienen. Sobre la reforma del Bachillerato y la ESO, ha afirmado que es una de las cuestiones "clave" de la propuesta del Pacto, que responde al diagnóstico que todas las comunidades hacen sobre las dificultades para conseguir el éxito educativo en una sociedad que ha cambiado.