Rafael Nadal, campeón en 2009 del Abierto de Australia, fue de nuevo víctima de las lesiones que le están complicando la vida en los últimos meses y tuvo que abandonar ayer el partido de cuartos que disputaba contra el británico Andy Murray. Nadal, cabeza de serie número 2, abandonó cuando el británico, número 5, ganaba por 6-3, 7-6 (7/2) y 3-0. Murray disputará la semifinal contra el croata Marin Cilic, cabeza de serie número 14, que se desembarazó del estadounidense Andy Roddick, número 7, por 7-6 (7/4), 6-3, 3-6, 2-6 y 6-3
Nadal tuvo que llamar al fisioterapeuta porque empezó a sentir dolor en la rodilla derecha durante el segundo set. En el tercero interrumpió el juego con el marcador 1-0 y 15-15. Al volver a la pista perdió el servicio y unos minutos más tarde se retiró. «Empezó hacia el final del segundo set. Fue un problema similar al que tuve el año pasado. Después empecé a debilitarme. Era imposible ganar el partido», declaró tras la derrota.
«Normalmente no abandono. Lo siento por Andy, pero me dolía sobre todo al agacharme y no quería cometer los mismos errores del año pasado. No quería pasar el límite hasta el final, sobre todo sin ninguna opción de jugar al máximo. No soy un hombre de retiradas, no me gustan. De hecho, le pedí disculpas a él, pero no quería repetir errores que he cometido en el pasado e ir al límite», añadió Rafa, convencido de que no será una lesión que le aparte de las pistas en el futuro y confiado en poder estar en el torneo de Rotterdam dentro de dos semanas. Y si no, en el siguiente.
«Todas las lesiones son preocupantes y duras de aceptar, pero no me preocupa tener una al principio de la temporada, porque no va a ser una lesión que me tenga apartado de la pista. O eso espero», dijo Nadal de forma positiva.
«Es una pena. Es el jugador que más me gusta ver jugar. Estoy decepcionado porque no hemos podido terminar el partido. Pero una victoria es una victoria», dijo Murray por su parte.
Pérdida del liderato
Para el hasta ahora número 2 mundial, fue un triste final de torneo, marcado de nuevo por problemas físicos como los que empañaron el año 2009 y que hacen temer por el futuro del tenista a largo plazo. Nadal ya estuvo obligado el año pasado a renunciar al torneo de Wimbledon, donde iba a defender su título, por culpa de una tendinitis en las dos rodillas. Tras nueve semanas fuera del circuito, volvió a sufrir problemas pero jugó el Abierto de Estados Unidos, donde llegó a las semifinales. Sin embargo, no fue suficiente para mantener el liderato y el suizo Roger Federer recuperó el número uno en el ránking mundial.
Con la caída de Nadal, Murray se convirtió ayer en nuevo favorito para el título australiano, tras dominar sin problemas los dos primeros sets con un juego que su rival no dudó en calificar de «tenis increíble. Si sigue así, tiene muchas oportunidades de ganar el torneo», dijo Nadal .
Murray, que no ha perdido ningún set desde el arranque del Grand Slam australiano, estuvo otra vez a la altura, con un juego sólido en las dos primeras mangas. Tras resistir la agresividad inicial del manacorense, el escocés empezó a dominar rápidamente el juego y fue más ofensivo que en otras ocasiones.
Ya en la primera manga consiguió deshacerse de cinco bolas de break de un total de siete, una táctica nueva para este jugador, que hasta ahora se había caracterizado por un juego defensivo. Murray también igualó a Nadal con las pelotas desde el fondo de la cancha, con golpes que alcanzaron los 215 kilómetros por hora.
«Desde que llegué a la final del Abierto de Estados Unidos creo que puedo competir a este nivel. Hoy estoy listo para ganar un torneo de Grand Slam y espero conseguirlo aquí», confesó Murray, seguro de sí mismo. Con su victoria contra Nadal, el finalista del Abierto de Australia de 2008 se convierte en un serio candidato para la final de este año y tiene además el apoyo, no siempre útil, de los corredores de apuestas de Londres.
Tras su abandono, Nadal bajará al tercer o cuarto puesto mundial en el ránking ATP del próximo lunes en función de los resultados del tenista británico.
Djokovic, que se enfrentará hoy al francés Jo-Wilfried Tsonga en cuartos, se podría convertir en el número uno mundial si consigue ganar el torneo y si el suizo Roger Federer pierde su partido contra el ruso Nikolay Davydenko. Por su parte, Murray sólo podría alcanzar la segunda posición si Djokovic pierde ante Tsonga y gana el Abierto.
Una china en semifinales
Jie Zheng, 35 del mundo, se convirtió en la primera china en alcanzar las semifinales del Abierto de Australia al vencer a la rusa Maria Kirilenko por 6-1 y 6-3. Se medirá con la belga Justine Henin. La pequeña Zheng, de 1,64 metros de estatura, ganadora de la medalla de bronce en dobles en los Juegos de Pekín, ya estuvo en las semifinales de un Grand Slam en Wimbledon 2008. Ha ganado tres títulos en su carrera: Hobart (2005), Estoril (2006) y Estocolmo (2006).