El diputado general de Gipuzkoa se posicionó ayer a favor de instalar un peaje en la N-I, en Etxegarate. Markel Olano corroboró de esta forma la propuesta avanzada la semana pasada a este periódico por el diputado foral de Infraestructuras Viarias, Eneko Goia, de instalar un área de cobro en el puerto.
Olano mostró su posición en el coloquio posterior a la conferencia que pronunció en el Fórum Nueva Economía, celebrado ayer en Bilbao. El diputado general consideró que «es el momento» de plantearse el cobro de peajes en las vías de alta capacidad de Gipuzkoa. Olano explicó que entre este año y el próximo estará acabada la «rotonda de Gipuzkoa», conformada por el Segundo Cinturón de Donostia, la A-8, la Beasain-Durango, la Eibar-Vitoria y la N-I. También se culminará la autovía del Urumea, vial que se va abriendo al tráfico por fases.
Olano señaló que, ante la inminencia de la conclusión de la red, resulta preciso plantear «cuanto antes» el debate sobre la financiación de la misma y, por tanto, del sistema de tarificación.
El diputado general indicó que no quería condicionar el debate y, en consecuencia, no se posicionó sobre las distintas formas de financiación y gestión de las carreteras, aunque sí manifestó su acuerdo con la propuesta de instalar un peaje en Etxegarate.
El objetivo que se marca la Diputación al cobrar por el uso de la N-I radica en desviar tráfico, especialmente camiones, hacia la Eibar-Vitoria. Esta autopista, de pago, se encuentra infrautilizada, mientras que la N-I soporta el paso diario de 10.000 vehículos pesados.
Sólo en el puerto
Habría una única área de cobro, en Etxegarate. El resto del tramo entre Idiazabal y Donostia seguiría siendo gratuito. De esta forma, el tráfico local (Tolosa-Ordizia o Lasarte-Beasain, por ejemplo) no se vería gravado. El pago afectaría a los vehículos que entran o salen de Gipuzkoa, es decir, a los de paso, la mayor parte de ellos procedentes o con destino en la frontera.
La propuesta avanzada por el diputado general y por el responsable de Infraestructuras Viarias, ambos del PNV, deberá contar con el refrendo de otros grupos de las Juntas Generales. Incluso si contara con el apoyo de su socio de gobierno (Hamaikabat se ha dado un tiempo para posicionarse), requerirían sumar los votos de otros grupos, dado que el Ejecutivo de la Diputación sólo dispone de 23 de los 51 escaños en el Parlamento territorial.
Enmiendas
Las próximas semanas serán claves para negociar estos apoyos. La ponencia de las Juntas Generales creada para analizar el nuevo sistema de tarificación acordó ayer celebrar en marzo el Pleno en que se decidirá el sistema a llevar adelante.
La ponencia consensuó un procedimiento similar al que se lleva adelante para la aprobación de los presupuestos. El Gobierno foral (PNV-H1!) elaborará un proyecto de norma que será presentado a los grupos, con el fin de que presenten enmiendas. Si el bipartito logra, tras la aceptación de enmiendas, el apoyo suficiente, presentará al Pleno una norma foral.
Esta recogerá el nuevo sistema de tarificación de Gipuzkoa. En el caso de que saliera adelante el cobro en Etxegarate será necesario, tal y como señaló Goia, establecer a su vez peajes en la Beasain-Durango y en la A-15. Estas dos autovías son gratuitas y se convertirían en una ruta alternativa para quienes quisieran evitar el paso por Etxegarate.
En las Juntas existe un consenso mayoritario a favor de que las carreteras se financien a través de los usuarios de las mismas, para evitar así la quiebra de los presupuestos ordinarios. Sin embargo, las propuestas sobre cómo efectuar este cobro son variadas.
También se da cierta coincidencia en establecer mecanismos para compensar a los transportistas guipuzcoanos del pago del peaje en Etxegarate, en el caso de que finalmente se aprobara su instalación.