Gipuzkoa quiere seguir siendo un territorio puntero en 2030. Con este fin arrancó en 2008 el Proceso G+20, un foro impulsado por la Diputación y que acoge a diferentes agentes sociales, económicos e institucionales. El objetivo se centra en diseñar el futuro del territorio, pero sacando el debate del rifirrafe político diario. En resumen, 'pensar' la Gipuzkoa de 2030 con altura de miras, es decir, sin las hipotecas del día a día.
El Proceso G+20, dividido en tres fases, se encuentra en su ecuador. La primera etapa arrancó con la presentación en el Kursaal del Diagnóstico Estratégico de Gipuzkoa. Concluyó en setiembre de 2009, en un plenario en Arantzazu.
La fase II culminará en un acto que tendrá lugar el viernes en el Kursaal. En ese acto se presentará el documento «Bases del Escenario Propuesta Gipuzkoa 2030». La tercera etapa, centrada en la estrategia, se cerrará en junio.
Iñaki Galdos, teniente de diputado general, presentó ayer en la Comisión de Futuro de las Juntas Generales el acto del viernes. Galdos indicó que la sostenibilidad y la innovación serán dos de los retos a los que tendrá que hacer frente Gipuzkoa en el futuro.
Eusko Ikaskuntza
Una de las instituciones que forman parte del Proceso G+20 es Eusko Ikaskuntza. Juan Luis Moragues, Daniel Innerarity y Juan María Otaegi acudieron ayer a las Juntas para explicar el trabajo que están realizando en el seno del foro.
Moragues explicó que los factores claves para que Gipuzkoa se anticipe a los cambios serán la producción de tecnología y la innovación sostenible. Citó otros elementos determinantes, como el nivel de competitividad de las empresas y el dinamismo social.
La Comisión de Futuro contó con la presencia de Paula Tiihonen, consejera del Comité de Futuro del Parlamento de Finlandia. Las Juntas invitaron a Tiihonen para que explicara el funcionamiento del comité, dado que ha sido el inspirador del creado en Gipuzkoa.
La experta finesa indicó que el órgano ayudó a Finlandia a salir de la crisis en la que se sumió en 1990, cuando el colapso de la URSS hundió las exportaciones hacia ese país. «El Parlamento creó un foro permanente, alejado del día a día, para que diseñara el camino a tomar». Tiihonen indicó que el comité tuvo el acierto de modificar la actitud de los políticos, haciéndoles pasar de una visión negativa a otra positiva, permitiendo así adoptar decisiones drásticas que finalmente resultaron acertadas.