La Dirección de Meteorología y Climatología del Departamento de Interior del Gobierno Vasco mantiene para hoy y mañana la alerta amarilla por nieve por debajo de 1.000 metros de altitud, según informaron ayer desde el Ejecutivo. El martes, no obstante, cabe la posibilidad de que nieve por debajo de 500 metros.
Las fuentes citadas aseguran que para la jornada de hoy la previsión es que nieve a 1.200 metros de altitud durante la tarde, si bien se espera que la cota vaya descendiendo hasta situarse en torno a los 900 metros a últimas horas.
Los pronósticos señalan que habrá precipitaciones durante la tarde-noche que serán entre débiles y moderadas, especialmente en la vertiente cantábrica.
Las temperaturas previstas para hoy serán de nueve grados de mínima en la franja litoral y máximas de once. En el interior de la comunidad, el mercurio bajará hasta los tres grados positivos. En la cuenca alta del Deba se esperan mínimas de cinco grados y máximas de nueve, según Euskalmet.
Para mañana, la cota de nieve es probable que se sitúe en torno a los 700-800 metros, con precipitaciones débiles durante la primera mitad del día y que pueden ser ocasionalmente moderadas en la vertiente más próxima al mar. Durante el resto de la jornada, las lluvias serán débiles.
Para el martes, se esperan cielos nubosos y precipitaciones débiles, aunque ocasionalmente podrían ser moderadas. La cota de nieve se mantendrá en torno a los 700-800, aunque es posible que por la noche descienda a 500 metros.
Durante esta jornada soplarán vientos del norte, con rachas fuertes en la costa. Las temperaturas experimentarán un descenso moderado y puede darse heladas en el interior de la comunidad.
Si los pronósticos se cumplen, no parece que las nevadas vayan a provocar complicaciones de importancia en la red viaria guipuzcoana. Los principales puertos de montaña del territorio no llegan a los 700 metros de altitud. No obstante, algunos de ellos, como el de Etxegarate, con 650 metros se aproximan a esta cota. La autovía a Navarra, en su parte más alta apenas supera los 615 metros.
Este nuevo frente frío llega dos semanas después de la irrupción del temporal que cubrió de blanco toda Gipuzkoa. Entonces, la nieve llegó a numerosas localidades de la costa, entre ellas a Donostia. En la capital guipuzcoana, el Ayuntamiento empleó cerca de un centenar de toneladas de sal para mantener los accesos a las zona altas de la ciudad abiertos.