La jueza de instrucción ordenó ayer el ingreso en prisión del joven S.F.R.S, natural de Portugal, con antecedentes policiales y autor confeso de la muerte del donostiarra Asier Lavandera, de 21 años, que falleció como consecuencia de las heridas que le provocaron las cinco puñaladas que recibió a la salida de una discoteca de Lekunberri. La titular del juzgado número 1 le imputó en su auto un delito de asesinato, pese a que él afirmó que había actuado en legítima defensa. La juez no creyó su declaración, ya que no presentaba lesiones que «justificaran tal violenta reacción», y los testigos aseguraron que tras unas primeras cuchilladas le persiguió por el aparcamiento y le asestó otras. En otro auto se dicta también la prisión para otro de los cuatro detenidos el jueves por la presunta relación con los hechos. Se trata de D.V.M. El Tribunal Superior de Justicia de Navarra informó que los otros dos detenidos, el conductor del coche y otro acompañante, habían sido puestos en libertad al ser ajenos a los hechos.
La juez dictó los autos a última hora de la mañana de ayer, después de que a las diez fueran puestos a su disposición por la Guardia Civil para prestar declaración. Según el auto, los hechos tuvieron lugar quince minutos antes de las 7.00 horas en el aparcamiento de la discoteca Mao Mao Beach, situada en el polígono industrial. El joven donostiarra recibió cinco puñaladas, según la autopsia, y murió a las 9.10 horas en el Hospital de Navarra, al que había sido trasladado en estado muy grave tras recibir atención de trabajadores del local. Cuatro jóvenes fueron detenidos hacia las 7.20 horas del sábado por agentes de la Guardia Civil en Berrioplano, muy cerca de Pamplona, cuando trataban de huir en un coche.
Medida cautelar
Tras las declaraciones de los detenidos, la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Pamplona dictó el ingreso en prisión para el presunto autor de los hechos y para otro de los cuatro detenidos, D.V.M., mientras que dejó en libertad a los otros dos arrestados. Según consta en el auto dictado por la juez, el detenido admitió la autoría de los hechos, «ya que ha reconocido que apuñaló en cuatro ocasiones al fallecido (que presentaba realmente cinco puñaladas)». Destacó, sin embargo, «la falta de consistencia de sus alegaciones de legítima defensa». Según escribe, el detenido «carece de lesión alguna que justifique tan violenta reacción, existiendo testigos que afirman que, tras una inicial agresión con diversas puñaladas, le persiguió hasta el aparcamiento, donde nuevamente le apuñaló». Tras imputarle un delito de asesinato, añade que «la gravedad de los hechos imputados y las elevadas penas que lleva aparejada exigen la adopción de la medida cautelar de prisión, que se presenta como la única útil para evitar que el detenido se sustraiga de la acción de la justicia y perjudique el buen curso de la investigación, aún en fases muy iniciales». El juzgado no informó de la nacionalidad ni la edad del imputado por asesinato, aunque tras la declaración ante la Guardia Civil trascendió que tenía otros antecedentes por agresión y que tres de los detenidos, todos vecinos de Pamplona, eran españoles y otro portugués y que su edad oscilaba entre los 20 y 25 años.
Respecto al otro detenido para el que se dictó el ingreso en prisión, la juez dice que «existen indicios de su participación en los hechos, pues si bien no es el autor material de las cinco puñaladas, sí participó en los hechos persiguiendo al fallecido hasta el parking pese a que portaba una navaja».
El alcalde de Lekunberri, José Mª Aierde, confirmó que el Consistorio se personará como acusación popular en la causa si quiere la familia.