La Diputación de Gipuzkoa tiene pendientes de cobro 120 millones de euros correspondientes a aplazamientos en el pago de impuestos solicitados por empresas el año pasado. Como se recordará, Hacienda adoptó en 2009 una serie de iniciativas anticrisis para paliar las dificultades de tesorería de firmas guipuzcoanas que sufrían el colapso financiero y a las que bancos y cajas les denegaban o recortaban el crédito. Entre esas medidas, la posibilidad de posponer bajo diferentes fórmulas (con o sin garantías) sus obligaciones con el fisco durante unos meses.
La posibilidad del aplazamiento siempre ha existido, pero se ceñía a situaciones excepcionales y la empresa solicitante debía presentar una serie de garantías de pago. La gravedad de la crisis y la generalización de los problemas de tesorería ante el cierre del grifo crediticio por parte de bancos y cajas llevó a la Hacienda de Gipuzkoa a abrir la mano y permitir el aplazamiento bajo condiciones más flexibles y sin necesidad de garantías.
Crédito fiscal
El éxito de la decisión está fuera de toda duda. Los empresarios han visto en esta idea la posibilidad de acceder a un crédito fiscal a un interés asumible (5%) y han acudido con entusiasmo. No es una iniciativa exclusiva del territorio. También existe esta posibilidad en Vizcaya y Álava, así como en el resto de España. Pero, a falta de conocer los datos finales en el resto de administraciones tributarias, la sensación es que el volumen de solicitudes de aplazamientos y de aceptaciones en sus diferentes modalidades es proporcionalmente más alto en Gipuzkoa.
Los números hablan por sí solos. Unas 12.000 empresas solicitaron aplazar el pago de sus obligaciones fiscales (IVA e IRPF) por un importe que sumó 203,5 millones de euros. De ese total, Hacienda aún tiene pendientes de cobro 120 millones.
El éxito de la medida ha llevado al departamento que gestiona Pello González (Hamaikabat) a proponer su extensión durante este año. Y es que, al tratarse de medidas anticrisis y de carácter excepcional, tenían fecha de caducidad. El 31 de diciembre.
Es de sobra conocido que los mercados financieros no se han recuperado del todo, y que el flujo crediticio, aunque está más abierto que en los peores meses del año pasado, sigue muy constreñido y que el recurso a préstamos bancarios continúa siendo difícil.
Por ello la Diputación tiene previsto aprobar mañana un nuevo decreto que prorrogará la figura de los aplazamientos.
El Consejo de Diputados decidirá mañana las condiciones, que por ahora se desconoce si serán las mismas que las del año recién finalizado o sufrirán alguna variación.