ETA llamó ayer a la unidad interna de la izquierda abertzale. A través de un comunicado que adelantó muy escuetamente la edición digital del diario Gara, la organización terrorista ha querido responder al debate y las discrepancias internas desatadas en el seno de Batasuna. ETA defiende la «intensidad» en la discusión, pero recuerda que «uno de los secretos» de la coalición ilegalizada es «la firmeza y unidad en las decisiones».
El extracto difundido ayer, de apenas dos párrafos, incluye las partes más posibilistas del texto y las que más se identifican con la reflexión que Batasuna ha plasmado en la 'Declaración de Alsasua'. Muchas de las expresiones que incluye el comunicado coinciden literalmente con las divulgadas por distintos portavoces de la formación ilegalizada desde que el pasado octubre trascendiera el documento titulado 'Clarificando la fase política y la estrategia'. En este sentido, la organización sitúa como eje de la lucha a desarrollar en adelante el «proceso democrático» y hace un llamamiento a la «activación de la sociedad».
El escrito de ETA llega una semana después de que cuatro de sus activistas fueran detenidos en sendas acciones policiales en Francia y Portugal. Dos de ellos fueron arrestados cuando se dirigían a recoger dinero a un zulo vigilado en suelo galo. Los otros dos fueron capturados cuando transportaban un arsenal de explosivos en una furgoneta en la frontera entre Zamora y Portugal.
A pesar de ello, en su texto, la organización afirma ser consciente de que «nuestra fortaleza radica, sobre todo, en la lucha política». La medida expresión no elude, por lo tanto, el uso de la violencia, algo que contradice la iniciativa de Alsasua y los 'principios Mitchell', que hablan de una apuesta «exclusivamente» por las vías pacíficas para resolver el llamado conflicto vasco. El matiz de ETA dejaría la puerta abierta a continuar con los atentados, como esta misma semana ha advertido el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
«Mera resistencia»
ETA, asimismo, manifiesta que hay que responder al actual «ataque represivo» sin quedarse en la «mera resistencia», alzando un «muro popular». Una tesis defendida meses atrás, entre otros, por antiguos líderes de la izquierda abertzale como Arnaldo Otegi y Rafa Díez Usabiaga, actualmente encarcelados bajo la acusación de intentar reconstruir Batasuna. Los ex dirigentes apostaban por superar la actual fase de «resistencia», en la que el Estado se encuentra «cómodo», decían, al tiempo que proponían situar la «lucha» en la batalla de las ideas, donde el Ejecutivo es «débil», como, a su juicio, demostraron las conversaciones de Loiola en el último proceso de paz entre PSE, PNV y la izquierda abertzale.
La organización vuelve a demandar la movilización social, justo después de que en los últimos meses se haya podido visualizar la unidad de acción abertzale en distintas manifestaciones en Bilbao y San Sebastián. Nada dice, sin embargo, sobre la exigencia que hacen todas las fuerzas abertzales para que ponga fin a su actividad.