Normalizar las relaciones, sobre todo, con el PNV y el PSE. Con ese objetivo, y sin perder de vista las elecciones forales y municipales de 2011, encara Borja Sémper su nuevo año como presidente de los populares en Gipuzkoa, donde cree que las tres formaciones «tienen margen de acción conjunta» para afrontar retos fundamentales del territorio como la fiscalidad, el aeropuerto o el puerto de Pasajes.
Para empezar, el PP guipuzcoano comienza hoy una ronda de conversaciones con estos partidos, el primero el PSE, para «presentar» su disposición al consenso y «escuchar» las propuestas de sus interlocutores de cara a «concretar» cuestiones que llevan lastrándose durante mucho tiempo. «O nos ponemos de acuerdo PSE, PNV y PP en lo que afecta a los ciudadanos o Gipuzkoa va a sufrir mucho desde el punto de vista económico», indicó ayer Sémper en un encuentro con periodistas, en el que defendió la necesidad de «ir de la mano» con otros partidos en los asuntos más relevantes.
En materia económica, el líder del PP guipuzcoano considera prioritario «una revisión integral de la fiscalidad», y respecto a las infraestructuras, advirtió del «peligro para la viabilidad del aeropuerto por la inacción del Gobierno foral» y aseguró, sobre el puerto de Pasajes, que «ha pasado el tiempo de la reflexión y ha llegado el momento de la acción». Además, anunció que su formación va a emprender una campaña para denunciar «la aberración» que, a su juicio, supone el canon o impuesto «que la Diputación pretende imponer para circular por las carreteras».
Estos son los principales temas que los populares llevarán en la agenda en la reunión que mantendrán hoy por la mañana en la sede del PSE y en la que están intentando cerrar con el PNV guipuzcoano en próximas fechas.
Gobierno de López
Además de la hoja de ruta en Gipuzkoa, Sémper se refirió a la que su partido firmó con el PSE para el Gobierno Vasco y aseguró que aunque se está cumpliendo, el equipo de Patxi López lo está haciendo «con una intensidad más baja de lo que nos gustaría».
También se refirió al toque de atención que lanzó Mariano Rajoy a los suyos para evitar diferencias públicas entre representantes de diferentes comunidades, como ocurrió, por ejemplo, con el Concierto Económico. Pero el líder de los populares de Gipuzkoa dijo no sentirse aludido. «El PP vasco hizo lo que tenía que hacer» en la aprobación del blindaje de las normas fiscales vascas en Madrid, defendió Sémper. «Y seguiremos manifestando nuestra discrepancia si lo tenemos que hacer, desde la lealtad y con argumentos, algo que Rajoy no sólo sabe sino que entiende y respeta».
Respecto a la propuesta de su partido para modificar la Ley Electoral vasca y elevar de 3 a 5 el porcentaje mínimo para lograr un escaño en el Parlamento Vasco, Sémper dijo que no es «una prioridad». El resto de formaciones vascas rechazaron la reforma por considerar que va contra la «pluralidad política».