Si el pianista donostiarra Joserra Senperena buscaba la naturalidad y hasta la pura crudeza de sonido y ambiente para su nueva obra, no pudo encontrar mejor espacio y jornada más adecuada que la vivida ayer en el edificio de Tabakalera. La intensa lluvia, las fuertes rachas de viento y el frío reinante en las amplias salas de la antigua fábrica de Egia daban una impresión desoladora en la que sorprendían las elegantes y melancólicas notas que Senperena sacó en un par de piezas al elegante piano Steinway gran cola que dominaba la gélida planta ex industrial, junto a un andamio de obra.
Se ha propuesto el músico crear 'in situ' su nuevo y quinto disco, 'Cuentos para adultos', que tiene una triple dimensión, incluida la musical, porque se inspira en la obra de la escultora-pintora navarra Dora Salazar y en la aportación del literato euskaldun donostiarra Harkaitz Cano. Según contó Senperena, él y Cano se incorporaron a la idea a partir de la obra ya trabajada de la escultora. Música, literatura y plástica en un proyecto que nació de la galería Arteko de Gros y que saldrá en junio -a la vez que se abra la exposición-, en un libro-disco editado por Elkar.
Bajo la supervisión sónica del productor Jean Phocas y la dirección visual del realizador Iñigo Salaberria, a cargo de cuatro cámaras de filmación, Senperena no parecía sentir el frío reinante y explicaba sentado ante su piano que «la música que ha surgido es lo más libre que he escrito hasta la fecha, hay partes suaves y otras más agresivas, hedonistas incluso, surrealistas. Hay una parte sensual muy interesante y perturbadora y hay también una parte kafkiana muy asfixiante. Es un proyecto bastante variado, con mucha riqueza de ritmos y armonías y, sobre todo, con una interpretación muy libre».
Tan natural fue la sesión que hasta hubo algún desconchado caído de las alturas por mor de la ventolera y un oportuno apagón de corriente eléctrica, justo después de que Joserra hablara de esa doble vertiente de su nueva obra que incluye lo «kafkiano».
Paredes que suenan
A la fría geografía del vetusto edificio tabacalero le quedan pocos meses de vida porque será cerrado a comienzos del mes de mayo y cuando se reabra su reconversión será absoluta. Senperena recordaba su personal relación con el caserón. «Se trata de un espacio que tiene que ver con el arte, donde he asistido a conciertos de Crater Ensemble, a exposiciones y proyecciones vanguardistas. Además de ser un edificio histórico cuyas paredes aún sin rehabilitar parece que suenan».
Joserra definió Tabakalera como «un sitio en principio no apto para la música, pero perfecto para hacer algunos tipos de música, por ejemplo para cuentos. Además, siendo sólo un instrumento se entiende perfectamente lo que se toca y le da a esta música el aire necesario para que respire: es el mejor sitio que puede haber para tocarla. Buscaba un lugar con mucha sonoridad, con ecos, que respondiera, que me diera sensación de espacio. La respuesta acústica de la sala está presente en el momento de grabar, puedo tocar con ella. Y hoy se escucha hasta el sonido de la lluvia».
'Cuentos para adultos' se presentará en la galería Arteko en formato exposición, incluido el proceso de grabación. Según el propio compositor-instrumentista guipuzcoano, él se ha dejado «llevar por la obra de Dora, sin condicionantes previos, salvo que la música sería escrita para piano solo». Tras una primera reunión en su taller de Zumaia, con ella y con Harkaitz, se puso a la obra. «La música -dice- vino pronto, me pasa así cuando hay un motor exterior: literatura, cine, pintura o escultura».
Tabakalera ha sido testigo de muchos eventos musicales desde que funciona como centro cultural. Se han realizado conciertos y fiestas y ha sido escenario para algunos viedeoclips musicales. Pero esta es la primera vez (y se supone que la última en el edificio original, antes de su rehabilitación) en que se graba un disco allí.