Fue un huracán. Árboles y ramas caídos, tejados levantados, contenedores volcados, andamios derribados, motos y farolas por los suelos ... los paraguas destrozados se contaban por cientos. Los fuertes vientos registrados ayer ocasionaron multitud de daños materiales en Gipuzkoa además de lesiones a cuatro personas. Una grúa cayó sobre el tejado de un caserío en Oñati y otra sobre una vivienda en Donostia. El viento alcanzó en algunos puntos de la costa vasca 150 kilómetros por hora.
El temporal de viento fue breve pero de una gran intensidad y virulencia. Con una duración de apenas cinco horas, sus efectos llegaron a provocar cuantiosos daños materiales, especialmente en la costa. Las rachas de viento alcanzaron en diferentes ocasiones la categoría de huracanadas, superiores a los 120 kilómetros por hora.
Las aspas de los anemómetros giraban a una velocidad inusitada. En el cabo de Matxitxako, en Bermeo, se midieron al mediodía 150 kilómetros por hora. En la costa guipuzcoana, el viento llegó con algo menos de intensidad, si bien en el observatorio del monte Igeldo se registraron 116 kilómetros. En Hondarribia se midieron 104.
Debido al viento, al menos cuatro personas resultaron heridas en Donostia. Poco después del mediodía, una mujer de 94 años sufrió lesiones leves tras caer un ventanal en un centro de día en la calle Konkorronea, en el barrio de Egia. Debido al suceso, parte del centro tuvo que se desalojado.
En el puerto donostiarra, un golpe de viento derribó a un motorista que sufrió un traumatismo en la cabeza. También en la capital guipuzcoana, un semáforo abatido golpeó a una persona en el paseo de Francia. Las rachas provocaron también caídas de personas.
Árboles y grúas
Las acometidas del viento derribaron árboles de gran porte. En la capital guipuzcoana, un tilo de unos veinte metros de altura cayó sobre dos automóviles cuando circulaban por la avenida de Tolosa. Sus tres ocupantes resultaron ilesos.
Otros dos árboles de la misma especie fueron arrancados desde la raíz en la calle Eustasio Amilibia, en el barrio de Amara, en Donostia. Los dos ejemplares aplastaron una decena de motocicletas que había estacionadas frente al Instituto Politécnico Easo. Varios testigos aseguraron que uno de los tilos impactó sobre un joven que fue trasladado a un centro sanitario.
También dos árboles provocaron el corte de la carretera GI-2633 entre Zumaia y Aizarnazabal y de la que une Hernani y Goizueta.
Además, el viento desplazó de lugar contenedores, derribó motocicletas y innumerables vallas, al tiempo que provocó la caída de macetas a la vía pública y desgarró algunas telas que recubren las estructuras de los andamios.
En Irun, las fuertes rachas levantaron parte del tejado del edificio de la antigua Aduana. Los elementos de la estructura cayeron al suelo, si bien no pusieron el peligro la integridad de los viandantes, toda vez que el edificio se encuentra dentro de un recinto vallado.
También en la ciudad fronteriza, el Instituto Bidasoa se vio afectado y parte del revestimiento de la fachada se desprendió, lo que obligó cortar durante parte de la mañana un tramo de una calle contigua.
En Oñati, la pluma de una grúa, de unos cincuenta metros de longitud cayó sobre el tejado del caserío Auntzokoa, situado en el barrio de Casablanca, sin que se registrasen víctimas. El elevador pertenece a las obras de edificación de un inmueble cercano.
Hasta la terraza
La caída de una grúa causó asimismo importantes desperfectos en el número 46 de la calle Duque de Baena, en el barrio de Aiete de la capital guipuzcoana. Poco después de las tres de la tarde, la pluma, de unos setenta metros, impactó contra la cubierta del edificio. Anoche, técnicos evaluaban el alcance de los destrozos al tiempo que trataban de determinar si el golpe había dañado la estructura de la casa.
La grúa estaba siendo empleada en la construcción de la antiguo edificio de Rozanés que en un futuro servirá de residencia para investigadores que vayan a desarrollar su actividad en Donostia.
El temporal de viento obligó a cerrar el Paseo Nuevo donostiarra a la altura de la Sociedad Fotográfica.
Los servicios del Ayuntamiento de San Sebastián realizaron más de un centenar de intervenciones a causa del viento. De ellas, veintidós corrieron a cargo de los bomberos. El cuerpo de bomberos foral realizó por su parte una decena de salidas.
Los prácticos puerto de Pasaia suspendieron la actividad debido al viento. En la boya exterior del puerto se midieron olas de hasta cuatro metros y medio de altura.
En el aeropuerto de Hondarribia, el vuelo de las 11.30 procedente de Madrid fue desviado a Pamplona. Otro vuelo fue cancelado.
La línea férrea de EuskoTren entre Usurbil y Zarautz también quedó interrumpida a las 12.20 horas debido a una avería que en la catenaria a la altura de la estación de Aia-Orio. Los viajeros fueron transbordados a autobuses.
El temporal de viento llegó acompañado de lluvia. En Donostia se midieron 26,7 litros por metro cuadrado, mientras que en Hondarribia se recogieron 31. Las precipitaciones provocaron la crecida de los ríos.
Herida en Vizcaya
En Bilbao, una joven resultó herida leve por la caída de cascotes desprendidos por el viento. En la capital vizcaína, la actividad de los bomberos municipales se concentró entre las 9.30 y las 12.30 horas del mediodía, intervalo en el que se registraron las rachas de viento más fuertes.
Hasta las 17.30 horas de la tarde, los bomberos municipales habían realizado un total de 18 salidas para solucionar los diversos desperfectos en tejados, fachadas y mobiliario urbano y retirar árboles y ramas arrancadas por el viento, informa 'Efe' . Los bomberos trabajaron principalmente en la Margen Izquierda retirando de la vía pública antenas, árboles y ramas, chapas metálicas.