El Gobierno Vasco, en colaboración con el Ministerio de Igualdad, ensaya desde este año en Euskadi un nuevo programa de reeducación de maltratadores derivados de los juzgados. No obstante, la atención terapéutica a estos agresores no es nueva en Gipuzkoa. Merced a un programa de la Diputación, un centenar de maltratadores recibe cada año terapia psicológica en el territorio.
Gipuzkoa fue pionera en la puesta en marcha de este tipo de terapias de la mano del psicólogo Javier Madina que, entre 1990 y 1992, puso en marcha un programa en los juzgados de San Sebastián, subvencionado por el Gobierno Vasco. En 1993, el relevo lo tomó el programa de la Diputación de Gipuzkoa.
A pesar de la nueva experiencia del Gobierno Vasco y el Ministerio, la iniciativa foral seguirá adelante, según confirmaron fuentes del Departamento del Política Social. No obstante, no queda claro si los juzgados seguirán derivando como hasta ahora nuevos casos al programa de la Diputación o si, por el contrario, pasarán a ser tratados en la iniciativa del Gobierno Vasco.
El programa de la Diputación, bautizado como Atención Psicológica a la Víctima del Maltrato en el Ámbito Convivencial y/o Posible delito contra la Libertad Sexual en Gipuzkoa, está volcado principalmente en la atención a las víctimas del maltrato. En 2008, último año del que se han recopilado datos, se ofreció tratamiento a 423 víctimas (entre ellas un hombre). En los últimos cuatro años, la cifra de víctimas atendidas se ha duplicado. No en vano, en 2004 se atendieron a 217 personas.
El programa de la Diputación tampoco se olvida de los maltratadores. La cifra de agresores que se someten a este tipo de terapias sufrió un espectacular aumento a raíz de la entrada en vigor de la Ley Integral contra la Violencia de Género (de diciembre de 2004). La nueva norma generalizó que, en los casos de condenas leves, con sentencias de menos de dos años de cárcel, los juzgados comenzaran a derivar maltratadores a estos programas. La sentencia se acompañaba con otras medidas, como multas y órdenes de alejamiento.
En el caso de Gipuzkoa, el programa foral atendió a 89 maltratadores en 2008 -tres de ellos fueron mujeres-. Según explica Ana Sánchez, coordinadora del programa, a finales de 2008 terminaron el programa 75 agresores. De ellos, 71 acudieron al programa derivados de un juzgado y cuatro llegaron de forma voluntaria. En este último supuesto, el 75% terminó de forma satisfactoria el programa, mientras que en el primer supuesto, el 63% acabó con éxito la terapia.
Durante 18 sesiones de terapia individualizada -prorrogables a nueve más- se busca que los maltratadores «asuman la responsabilidad del daño y que empaticen con las víctimas como intento de prevenir la repetición de la violencia con ésta u otras parejas».
La terapia de maltratadores siempre ha estado acompañado de polémica. Hay quien critica su «inutilidad» o el hecho de que se destinen recursos públicos. «Con este programa no se está dejando de atender a ninguna víctima. Además, el tratamiento a maltratadores es preventivo y puede evitar futuras víctimas», dice la psicóloga.