Al mercado laboral no le acaba de llegar bien el mensaje de los expertos de que la caída de la actividad económica se ha detenido. Entiende que el ritmo de bajada es más suave, pero sigue siendo bajada. Ya lo dijeron esos mismos expertos: la mejora económica tardará en trasladarse al empleo. Y así está siendo. La moderación del ritmo de destrucción de empleo experimentada en el tramo final del año no ha evitado que Gipuzkoa cerrara 2009 con 8.435 parados más que un año antes, lo que supone un incremento del 28,06%, el mayor del conjunto de Euskadi.
Los aficionados a ver la botella medio llena tienen dos buenos argumentos para defender sus tesis. Por un lado, en diciembre se registraron 175 parados más que en noviembre, lo que supone un incremento de apenas el 0,46%, uno de los más moderados del Estado, lo que confirma la ralentización que ha experimentado la destrucción de empleo en Gipuzkoa desde septiembre. No sólo eso. En diciembre de 2008 el aumento con respecto al mes anterior llegaba al 6%. Sin embargo, pese a las mejores perspectivas, las caídas continuarán. Los expertos no prevén una reactivación del mercado laboral hasta la segunda mitad de 2010.
Dejando a un lado la bola de cristal, 2009 se despidió como otro año demoledor para el mercado de trabajo. Según los datos de los Servicios Públicos de Empleo (antiguo Inem) en Gipuzkoa hay ya 38.494 parados, de los cuales alrededor de 4.000 son extranjeros. En el conjunto de Euskadi la cifra se eleva a 128.201, y en el Estado, el escenario es escalofriante. 2009 terminó con el máximo histórico de 3.923.603 parados, 794.640 más que en 2008 (+25,4%).
Los Gobierno central y vasco se aferran a 2010, y la patronal y los sindicatos reclaman, cada uno a su manera, medidas urgentes. Apenas ya nadie duda de la urgencia, máxime cuando el plan estrella de Zapatero para frenar el drama del desempleo -el fondo de inversión local- apenas ha podido parchear la sangría de parados.
Pese a la mejora del último trimestre de 2009, las cifras apenas permiten alegrías. En Gipuzkoa, el desempleo en la industria aumentó un 30%, hasta los 9.470 parados; la construcción dejó un total de 3.688 personas apuntadas en las listas del Inem (un 38%), y el desempleo en los servicios se elevó un 25%, hasta los 23.321 parados, pese a que en el mes de diciembre fue el único sector, junto al de sin empleo anterior, que experimentó una caída del desempleo (92 parados menos) con respecto a noviembre.
La afiliación cae un 2,92%
No es un consuelo, pero sí un dato curioso. Entre los dudosos logros que hay que apuntar a esta recesión destaca el de haber podido igualar el número de parados entre hombres y mujeres. De los 38.494 guipuzcoanos que se encuentran en paro, 19.250 son hombres y 19.244 mujeres. Lo que se mantiene invariable es el porcentaje de parados que tienen menos de 25 años, que sigue estando en el 8,7%. Eso sí, la cifra absoluta, obviamente, varía.
Las comparaciones con 2008 también son odiosas en el caso de las afiliaciones a la Seguridad Social. En 2009 Gipuzkoa registró 310.132 afiliados, un 2,92% menos. Sin embargo, en comparación con el mes de noviembre, la tasa se mantuvo estable, otro indicador más que refuerza la teoría de la reactivación.
Más contratos, temporales
Entre tanto indicador negativo, las estadísticas ofrecen alguna excepción, aunque siempre con ligeros matices. En Gipuzkoa se formalizaron en 2009 un total de 16.374 contratos, 608 más que en 2008. Eso sí, la gran mayoría, como no podía ser de otra manera, fueron contratos temporales. Los fijos cayeron un 27%.
En el Estado, por su parte, nunca la lista de parados había sido tan abultada como el pasado 31 de diciembre, cuando 3.923.603 personas estaban apuntadas en los Servicios Públicos de Empleo. Ese total era un 25,4% más elevado que el registrado en la misma fecha del año anterior con 794.640 desocupados más, procedentes de todos los sectores.
Pero, lo más dramático de la situación es que la salida del túnel no se ve. Incluso, la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, duda de que la recuperación del empleo «pueda ser en el propio año 2010».