Mientras desde Zawopi ultiman estos días la organización de la tradicional representación de la Huida a Egipto del próximo domingo, la comisión del Astotxo de la asociación Ansoategi prepara también otra cita convertida en imprescindible para ese día: el Campeonato de Gipuzkoa del burro de las Encartaciones que este año cumple ya su undécima edición. Apoyada por Giasel, se llevará a cabo el domingo, a partir de las doce del mediodía en la plaza -la jornada comenzará antes, a las diez, con la asto diana- y, aunque aún no está cerrado el número de participantes, los organizadores esperan reunir a cerca de un centenar de ejemplares, que, al igual que en otras ediciones, provendrán de diversas localidades.
Se repartirán sendos premios de 300 euros y cencerro acreditativo a los ejemplares más bellos, macho y hembra. Veremos quién coge este año el relevo de 'Batu' y 'Amaia', premiados en la pasada edición.
Además, la mañana estará animada por trikitilaris y txistularis, se repartirá caldo caliente y los más pequeños podrán montar en carros tirados por burros.
Muestra y desafío
Aunque todo eso será el domingo, las actividades que desde Ansoategi organizan con motivo del Astotxo Festa arrancaron ya el pasado sábado con la apertura de una peculiar muestra en la sala de exposición de la casa de cultura. En esta ocasión se trata de una exposición de coleccionista que reúne cencerros y campanas de todo el mundo. Por un lado, se trata de cencerros que se utilizan para el ganado y que proceden de rincones de Africa, Asia y numerosos países de Europa. Y también hay campanas que se utilizan para diferentes ritos. En total son de más de un centenar de piezas, algunas de ellos curiosísimas y antiquísimas. Pertenecen a un coleccionista irundarra que las ha cedido para la ocasión, por lo que merece la pena aprovecharla y pasar alguno de estos días por esta espectacular muestra que estará abierta todos los días, de seis a ocho de la tarde, hasta el próximo domingo. Y el fin de semana también por las mañanas, de doce a dos del mediodía.
Y como no podía ser de otra manera, el sábado la plaza acogerá la ya habitual exhibición de habilidad y fuerza animal, pero que este año contará con una importante novedad. Y es que en esta ocasión los que se acerquen no sólo verán hasta qué punto puede un burro tirar de una piedra de 550 kilos, sino que tendrán la oportunidad de compararlo con la capacidad humana. Este año, la exhibición se convertirá en competición: el burro contra un grupo de jóvenes. De poder a poder. A ver quién puede más.
Para completar la fiesta del sábado, también habrá castañas asadas y los niños podrán pasear en gurdis tirados por burros.