Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), la franquicia de Bin Laden en el norte de África, difundió el sábado doce nuevos vídeos yihadistas tras varias semanas de silencio en internet. En los casi 120 minutos de exaltación terrorista, AQMI no ofrece pista alguna sobre los cooperantes Roque Pascual, Alicia Gámez y Albert Vilalta, secuestrados por este grupo el pasado 29 de noviembre en Mauritania, ni sobre los otros tres occidentales (un francés y una pareja italiana) que también están en su poder.
Los servicios de Inteligencia españoles, que han pedido, a través de los mediadores malienses, una prueba de vida de los cooperantes e información del estado de las heridas de Vilalta, creen que la célula que mantiene secuestrados a los españoles en algún punto del desierto de Kidal, en el noroeste de Mali, no ha podido hacer llegar imágenes de las víctimas a sus centros de propaganda. El refuerzo de la seguridad en la zona tras los últimos secuestros con el envío de nuevas unidades militares de Mali, Mauritania y Argelia probablemente haya hecho que el grupo se haya quedado aislado y que no intente ningún contacto con sus bases para no desvelar su ubicación.
Una fotografía
De los seis occidentales secuestrados (los tres españoles, el francés Pierre Camatte y los italianos Sergio Cicala y Filomene Kabouree), Al Qaida en el Magreb Islámico sólo ha dado pruebas de vida, una fotografía, de la pareja transalpina. Los doce vídeos son las primeras grabaciones que AQMI distribuye desde el secuestro de los españoles.
Las imágenes con un audio muy deficiente, llevan la firma y el anagrama de Fundación Al Andalus, la productora multimedia de AQMI, por los que los especialistas de Exteriores y Defensa los consideran de «absoluta credibilidad». De hecho, fue esta Fundación Al Andalus la que el pasado 9 de diciembre reivindicó, a través de una nota colgada en una página yihadista, el secuestro de los tres españoles, sin especificar las reivindicaciones para su liberación.
Los vídeos, que ya han sido analizados en su totalidad por los expertos de los servicios de inteligencia y varios traductores, son una «demostración de fuerza», según los expertos. Las grabaciones muestran en su mayoría entrenamientos en zonas desérticas (probablemente de Mauritania y Argelia) y boscosas (quizás de Mali) y sesiones de tiro con fotos de mandatarios internacionales como dianas. También aparecen varios imanes haciendo llamamientos a la guerra santa y fotografías del número dos de Al Qaida y mano derecha de Bin Laden, Ayman Alzawahiri.
Los expertos de Inteligencia, a pesar de la mala calidad sonora, han logrado descifrar casi todo el audio, sin encontrar ni una sola referencia, ni siquiera indirecta, a los secuestrados. Tampoco aparecen en las cintas las habituales amenazas a los países occidentales, en particular a España y Francia.
El CNI, que ya ha contactado a través de intermediarios con los captores y que ha logrado hacer llegar al grupo medicinas para tratar las heridas de bala que Vilalta sufrió durante el secuestro, cree que los catalanes están en manos de las más importante y radical facción de AQMI, la autodenominada Brigada Tareq Bin Zayad, un grupo con una experiencia ya abultada en secuestros de occidentales.