La diputada de Cultura y Euskera, María Jesús Aranburu, aseguró ayer en las Juntas Generales que la sociedad Berroeta Aldamar está cumpliendo con los plazos previstos y habrá terminado las obras del edificio del museo Balenciaga de Getaria para mediados de febrero, pero, ante la pregunta de cuándo se inaugurará, Aramburu contestó con un escueto «no lo sé», ya que todavía se desconoce la fecha de finalización del proyecto museológico que define los contenidos del centro.
A una pregunta interpuesta por el juntero del partido popular Iñigo Arcauz, en la que se pedía información acerca de la reunión que se había mantenido el día 30 de septiembre entre el Gobierno Vasco, la Fundación Balenciaga y la Diputación de Gipuzkoa, y la posición de esta última a entrar en la Fundación, Aranburu contestó que desde la Diputación siempre ha habido un gran interés en entrar a formar parte de la Fundación Balenciaga pero «no en cualquier condición». Para la Diputación de Gipuzakoa es absolutamente necesario que primeramente se haya clarificado su situación, «o lo que se entiende de manera más sencilla, se haya puesto el contador a cero. Su recorrido ha sido confuso y debe ser ordenado», y para realizar esto, «que es sobre todo una cuestión administrativa», se han puesto de plazo antes del verano de 2010.
Aranburu señaló que había solicitado ese encuentro el pasado mes de abril tras los cambios producidos en el Ministerio de Cultura -única institución pública junto al Ayuntamiento de Getaria que forma parte de la Fundación Balenciaga- aunque la reunión se celebró en septiembre.
En aquella reunión, Aranburu comentó que «se informó sobre Berroeta Aldamar y sobre todo, de la Fundación; de sus cuentas, los miembros, los plazos de actuación, la financiación...». Desde la Diputación se expusieron ciertos requisitos para entrar a formar parte de la Fundación Balenciaga. Por un lado era necesario clarificar su situación, sobre todo en las cuestiones económicas, y por otro también se exigía que la representación fuese proporcional a las aportaciones realizadas.
Diferentes reuniones
Según Aranburu todas las partes estuvieron de acuerdo en estos planteamientos y a partir de ahí se han venido realizando diferentes reuniones con el fin de solucionar las trabas que han ido surgiendo.
La diputada, que confió en que el coste del edificio se mantenga en la última cifra dada de 21 millones de euros -en un principio fue presupuestado por seis millones de euros-, explicó que la sociedad Berroeta Aldamar, encargada de la construcción del museo, «ya ha cumplido su parte y tendrá el edificio listo a mediados de febrero». También precisó que las obras han llevado «un ritmo más lento del deseado» puesto que han tenido que compaginarlas con el desarrollo del proyecto museológico, competencia de la Fundación, «que ha tenido un retraso muy grande».