Seguro que hoy, mañana, pasado o en días venideros, usted, alguien de su familia o algún conocido irá al cajero a sacar dinero. Pues bien, tenga en cuenta o hágale saber que estos días la Ertzaintza ha detectado la presencia de grupos de delincuentes que roban a personas en cuanto extraen los billetes. Las víctimas son en su mayoría personas de edad avanzada.
La Policía ha recibido en los últimos días diversas denuncias formuladas por ciudadanos que han sido objeto de robos después de que retiraran el dinero de una entidad bancaria o de un cajero. Según el Departamento de Interior del Gobierno Vasco, los ladrones se apostan en las cercanías de las sucursales bancarias, desde donde vigilan los movimientos de los clientes. A veces, acceden al interior de las oficinas, aunque en otras ocasiones les basta con mantenerse en el exterior y observar a quienes operan en los cajeros automáticos. En cuanto los ladrones aprecian que su objetivo ha realizado ya un reintegro de dinero, le siguen discretamente en la calle hasta que deciden abordarle con cualquier excusa. La Ertzaintza asegura que, por lo general, los delincuentes preguntan a su víctima por la localización de una calle o por algún vecino que creen que vive en el mismo portal. Y es justo en ese instante cuando los delincuentes aprovechan para sustraerle el dinero que acaba de sacar del banco.
Ante la reiteración de casos registrados, la Ertzaintza alerta a la población de la presencia de estos delincuentes y pide a los ciudadanos máxima discreción a la hora de retirar dinero. Para evitar este tipo de situaciones, el Departamento de Interior ha difundido una serie de recomendaciones. De esta manera, aconseja que cuando se realice una operación en su oficina bancaria guarde el dinero junto al mostrador. «Tenemos la mala costumbre de cruzar el umbral del banco mientras introducimos el dinero en nuestra cartera», señalan fuentes de la Ertzaintza. Este consejo es, según Interior, igualmente válido para los cajeros automáticos en los que, «quizá apremiados por la espera de otro cliente, abandonamos apresuradamente su interior o introducimos el dinero mientras caminamos por la acera», señalan.
Asimismo, mientras se efectúa la operación en el cajero automático, es conveniente ocultar con el cuerpo la salida del dinero y conviene introducirlo en la cartera antes de salir al exterior.
«En muchos casos, y si nos han observado desde el exterior, el carterista no tendrá la certeza de qué tipo de operación hemos llevado a cabo», aseguran. La Ertzaintza señala que si alguna persona es portadora de una cierta cantidad de dinero, de la cual no se va a hacer uso en el momento, conviene ocultarlo en los compartimentos más discretos de la cartera.