Agentes de la Ertzaintza detuvieron el lunes en Tolosa a un hombre de 45 años después de que la Policía vasca encontrara en su domicilio 27 kilos de hachís y casi 400 gramos de cocaína pura. El registro se produjo como consecuencia de una denuncia por una presunta agresión sexual.
Según informó ayer el Departamento de Interior, la detención se llevó a cabo el pasado lunes. El motivo del registro de la casa del detenido fue la denuncia que interpuso una mujer por una presunta agresión sexual ocurrida en dicha vivienda.
Tras el examen forense de la víctima, el juez ordenó a la Ertzain-tza la búsqueda del presunto autor y ofició una orden de registro al tiempo que precintó de la casa para buscar evidencias de la agresión.
De esta manera, agentes de la Policía Científica y de la Unidad Canina de la Ertzaintza se dirigieron el lunes a la vivienda y hallaron el hachís y la cocaína, además de 4.000 euros en metálico. Tras la localización de droga, la Policía detuvo en el domicilio a un hombre de 45 años, con antecedentes por tráfico de sustancias estupefacientes. El arrestado pasó el martes a disposición judicial y posteriormente ingresó en prisión. El encarcelamiento está motivado por el tráfico de drogas, si bien la Ertzaintza investiga si además cometió la agresión.
Condenados en Pamplona. La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra ha condenado a dos hombres a tres años de prisión y a un tercero, como cómplice, a dos años de cárcel, por el tráfico de entre uno y tres kilos de cocaína procedente de Lima (Perú). En la sentencia se considera probado que, por intervenciones telefónicas y seguimientos hechos por la Guardia Civil a N.E.V.C. a finales de septiembre de 2008, se pudo constatar que éste estaba preparando un viaje a un país extranjero para introducir en España una importante cantidad de droga.
Para ello, esta persona contactó con I.R.D.G., quien a su vez propuso a J.P.H.R. que viajara desde Pamplona hasta Caracas (Venezuela) para traer desde allí una maleta con cocaína a cambio de 12.000 euros, pero, al no conseguir la droga en esa ciudad, le indicaron que viajara a Lima. En la capital peruana, personas desconocidas le prepararon una maleta con una importante cantidad de droga, que podría oscilar entre uno y tres kilos, y le dijeron que al llegar a Barajas un empleado del aeropuerto se encargaría de sacar la droga. J.P.H.R. llegó a Barajas a las 4.00 horas del 24 de diciembre y recogió quince minutos después la maleta de la cinta transportadora de equipajes, lo que fue observado por agentes de la Guardia Civil, que le procedieron a la detención del sospechoso.