Diez años después de teñir de rosa La Concha como remero, cambia las tiras por la camisa y los zapatos. Cumple su primera txanpa como presidente de un club encallado en la ilusión y el optimismo. Pasai Donibane flota sobre inercias positivas: ascenso de categoría, superávit de cantera, fichajes, incorporaciones y efervescencia en la afición.
- ¿Demasiado bonito para ser verdad?
- Estamos encantados de cómo van las cosas. Se junta todo, el buen trabajo de los que han estado hasta hora y el intento de mejorar de los que entramos. Nuestro lema es: sumar y no restar; unir y no dividir. A lo que deberíamos unir ¡Aupa San Juan! Queremos acercar el club a la calle. De momento, la acogida ha sido genial.
- Por partes, en la primera trainera cuentan con cinco fichajes ACT, incorporaciones de históricos y mantenimiento de la plantilla de 2009. ¿Qué aspiraciones tienen?
- En el deporte es difícil saber hasta dónde puedes llegar pero es una cuadrilla muy bonita. Sobre todo tenemos la suerte de tener un bloque de chavales jóvenes de entre 20 y 23 años que vienen con mucha calidad. Hemos recuperado a remeros propios como Karlos Mendizabal y Urko Kortajarena, y otros de la zona como Alain Osanbela, Aitor Artetxe y Beñat Korta. También vuelven algunos que llevan un tiempo sin competir y están en buena edad.
- ¿Tanto dinero hay?
- No es por eso. Somos tan pobres como el resto de clubes guipuzcoanos y además no compartimos la filosofía del talonario.
- Pues usted dirá.
- Creo que hemos sabido crear esa ilusión de 'vamos todos juntos', de un proyecto nuevo. Queremos estar encima, preocuparnos por los chavales, convivir. La verdad es que nos ha costado menos de lo que esperábamos reunir un bloque tan amplio.
- ¿Siente la amenaza de clubes más ricos?
- Seguro que tocarán a más de uno en el futuro, pero no podemos entrar en esa guerra. Nuestro club seguirá trabajando la cantera y permitiendo a los jóvenes practicar el remo. Si esa labor luego da sus frutos en un buen rendimiento de la trainera senior, mejor
- ¿Qué postura tiene respecto al cupo de propios?
- Me parece muy bien, y si en vez de siete fueran diez, mejor todavía. Si no, existe el peligro de que dos o tres clubes con dinero se carguen al resto. Cuando ganamos La Concha en 1999 éramos una cuadrilla que veníamos compitiendo juntos desde cadetes. Ahora queremos inculcar el concepto de que todos somos iguales y vamos a la vez. Eso de ir al límite en el tercer largo, en medio de una lucha interna, mirar al de al lado y pensar que cobra más que yo, es muy duro.
- ¿Qué hay del nuevo local?
- Nos urge. En el viejo no cabemos. No hay sitio. Literalmente. Tenemos que recurrir a constantes rompecabezas para los entrenamientos. Andamos turnándonos el gimnasio y los ergómetros pero siempre alguien se queda sin poder hacer el trabajo ideal. Además la salida de las embarcaciones es peligrosa para los chavales cuando hay corriente. Todo esto puede tener su incidencia en el rendimiento y, por tanto, en los resultados.
- ¿Qué previsiones manejan?
- Hay una partida de 600.000 euros adjudicada para la construcción del nuevo pabellón y ahora sólo deseamos que la coordinación entre las instituciones (Diputación de Gipuzkoa, Ayuntamiento y Puerto) sea eficaz para que el proyecto se materialice pronto. Esperamos que las obras puedan empezar en el próximo mes de marzo y lo que es necesario es que podamos empezar a utilizarlas para la temporada 2011.