Sebastian Gonzalez vive una resaca dulce. Sus ojos delataban ayer que había dormido poco desde el martes. El campeón del Cuatro y Medio regresó a la actividad en el frontón de Biarritz, donde eligió material para la eliminatoria del Masters que le enfrenta esta noche a Aritz Begino. Jugarán el segundo partido de un festival que comienza a las 20.00 y ETB1 ofrecerá en diferido a partir de las 22.25. El manista aficionado Bixinto Bilbao acompañó a Gonzalez.
La txapela conseguida el martes en el Atano III descansa «en casa de mis padres. La noche de la final anduvo de cabeza en cabeza. Se la pusieron todos los que estaban en la cena. El miércoles por la mañana la llevaba mi tío. Por la tarde perdí la pista a la txapela. Después fui a visitar a mis padres y la encontré en su casa».
Entre las innumerables felicitaciones que ha recibido subraya una, la de su hijo Oihan: «Cuando llegué a Askain, se acercó y me dijo 'Aitatto, zu zara hoberena'. Me emocioné. Tiene tres años y medio».
Oihan no acudió a Donostia para asistir en directo a la final entre su aitatto y Martínez de Irujo. «Tanto mis padres como mi compañera y mi hijo se quedaron en Askain. El aita se pone muy nervioso. En cuanto a mi ama, cada vez que va a un frontón a verme, pierdo. Los cuatro, junto a mi amona, que tiene 80 años, siguieron el partido a través de Euskal Telebista en una tele grande que tengo en casa».
Aunque apagó el móvil durante las celebraciones, la cascada de felicitaciones no ha parado en las horas posteriores a la final: «Ex pelotaris, amigos... Tenía cantidad de mensajes en el móvil. Hay gente que me ha llamado hoy a casa».
«Iré a verla»
Subrayaba una llamada especial: «Entre mis seguidores hay una mujer que se aficionó a la pelota a través de mis partidos y los de Xala. Llamó el miércoles y me alegré un montón. Está enferma e iré a verla uno de estos días».
La coral de Askain y los bertsolaris amenizaron la cena de homenaje del martes por la noche. «Llegué al pueblo y me cantaron el 'Agur jaunak'. También vino una cantante muy conocida entre nosotros. Fue muy emocionante».
No faltaron, por supuesto, los dos grandes seguidores de Gonzalez: «Mi tío y Ramuntxo Mujika, el botillero. El primer día que empecé a jugar a pelota mi tío ya estaba allí. Me acompaña a todos mis partidos. Trabaja en el tren cremallera del Larrun».
Sebastian no quiso desvelarnos dónde se encontraba el 22 de noviembre a la hora en la que Irujo y Titín dirimieron en Eibar si el zurdo de Askain era o no finalista. Confesó que no iba a ver el partido y lo cumplió. En cambio, sí cuenta cómo se enteró del resultado de aquel choque, fundamental para su suerte en este Campeonato del Cuatro y Medio: «Quedé con Stephan y Mika, dos amigos, para que vieran ellos el Irujo-Titín. El plan consistía en que si yo era finalista, fuera Stephan quien viniera a donde me encontraba yo. En cambio, si caía eliminado, el que debía entrar por la puerta era Mika. De repente aparecieron los dos juntos. No querían decirme el resultado. Les insistía y nada. Al fin, me dijeron que había ganado Irujo 22-11 y yo estaba clasificado. Estos días hemos celebrado la txapela, pero aquel día también hubo celebración por todo lo alto».