Las compañías ven limitada la cantidad de agua contaminada a dos metros cúbicos por tonelada producida
Pekín critica a los países desarrollados y les recuerda que deben liderar la reducción en emisiones
Sudáfrica, escenario de la cumbre de 2011
La Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático en 2011 se celebrará en Sudáfrica, ha anunciado hoy la presidenta de la conferencia de Copenhague, la danesa Connie Hedegaard. En la sesión plenaria del tercer día de esta reunión, que congrega a unos 15.000 participantes de 192 países, Hedegaard ha comunicado la celebración de esta conferencia, por primera vez en un país africano.
La cumbre de 2010 está prevista en la Ciudad de México y puede ser determinante para firmar un acuerdo vinculante sobre las cuotas de reducción de gases de efecto invernadero, si en Copenhague no se alcanza un documento con validez jurídica hasta el 18 de diciembre. La presidenta danesa ha agregado que la conferencia de 2012 será en Asia, aunque no ha precisado el país.
La última reunión de la ONU desarrollada en Asia fue la de Kioto en diciembre de 1997, donde se cerró el llamado Protocolo de Kioto, bajo el que 37 países industrializados se han comprometido hasta 2012 a rebajar las emisiones de CO2.
China ha hecho pública una nueva normativa medioambiental por la que clausurará las siderúrgicas que sobrepasen determinados límites de contaminación. Según ha informado hoy el Ministerio de Industria y Tecnologías de la Información chino a través de su página web, la ley contempla el cierre de las plantas que no cumplan con los nuevos estándares medioambientales.
Así, las compañías siderúrgicas ven limitada la cantidad de agua contaminada a dos metros cúbicos por tonelada producida, mientras que las emisiones de dióxido de carbono tampoco pueden sobrepasar los 1,8 kilogramos por tonelada. "Los fabricantes de acero deberán abandonar la actividad si no cumplen los requerimientos", anuncia el texto, que afecta tanto a las explotaciones ya existentes como a las nuevas fábricas que se erijan.
Las autoridades no deberán tramitar permisos operativos ni vender suelo para las instalaciones excesivamente contaminantes, mientras que se impide también a los bancos ofrecer financiación a proyectos "no sostenibles". La medida, publicada hoy, está abierta a sugerencias de todas las partes hasta el próximo 16 de diciembre.
El compromiso de Pekín
China, el mayor productor mundial de acero y también el mayor emisor de gases de efecto invernadero del planeta, ha anunciado la normativa en la misma semana que en Copenhague se celebra la
cumbre climática mundial.
Antes de la cumbre, Pekín se
comprometió a que su intensidad energética -emisiones de CO2 por cada unidad de PIB- sea en 2020 un 40-45% menor que en 2005, lo que en la práctica, si la riqueza china aumenta a gran ritmo, puede no suponer una reducción de las emisiones. Sin embargo, ya en Copenhague, la delegación china criticó a los países desarrollados, a los que recordó que deben liderar la reducción en emisiones.