Dos grandes polos capaces de atraer la actividad comercial y provocar un flujo de personas y potenciales consumidores. Uno se sitúa en Barrenengua con El Corte Inglés. El otro en Errebal con un centro comercial y plaza de abastos. Este era el modelo planteado hace pocos años desde el Ayuntamiento. Sin embargo, el tiempo ha pasado y ha desembocado en la cojera de un sistema de dos patas. La suspensión del proyecto de Errebal como consecuencia de la crisis económica ha hecho que la balanza se incline fuertemente y la preocupación del sector servicios de la zona baja de la ciudad es notable.
Con El Corte Inglés ya abierto, el viernes se comenzaba una limpieza en el solar de Errebal para, habilitar un aparcamiento de 98 plazas en el mes de abril. El Ayuntamiento ha presentado el anteproyecto para una zona de estacionamiento con 30 plazas libres y 68 de rotación, con un límite por definir que estará en torno a los 90 minutos. Además, el próximo jueves está prevista una reunión entre Alcaldía y comerciantes de la zona. No es la primera pero buena parte del sector servicios transmite preocupación.
«Hay preocupación y enfado también. El malestar es patente». Nerea Arbizu, responsable de la cafetería Kili Kili, es una de las personas que promovieron una reunión a finales de septiembre y que reunió a un centenar de personas. «Con las expectativas que teníamos, decían que se iba a construir el centro comercial de Errebal antes que El Corte Inglés y mira cómo estamos. La gente está muy desilusionada, disgustada y muy enfadada» reconoce. La distancia que separa Errebal de El Corte Inglés no es grande, «pero si no tienes un imán que te atraiga. ¿a qué va a venir la gente?».
Desde la pastelería La Eibarresa, Arantxa Amuategi mira los números. «Se está notando en la facturación y como no se haga algo, aquí cierran muchos». Además del aspecto del solar de Errebal, apunta la accesibilidad del entorno. «La gente que venía antes por Errebal, ahora va por Bidebarrieta. El hecho de no tener ni siquiera las dos aceras en condiciones también influye. Nos han hecho polvo».
Responsabilidades
La próxima puesta en marcha de un aparcamiento en el solar de Errebal puede ser una forma de paliar la diferencia de facilidades que se observan. Cualquier mejora sería recibida con alivio en este entorno. En enero del 2008 se iniciaba un rápido derribo del edificio que había acogido la plaza del mercado. Desde entonces, poco ha cambiado el paisaje en la zona. En los primeros meses, algunos trabajos previos daban a entender que se producían avances. Sin embargo, en septiembre de este año llegó la constatación de que el proyecto de un centro comercial no se llevaría adelante. Entre los comerciantes también hay voces que piden responsabilidades políticas ante esta situación. «La foto se la tendrían que hacer los políticos ahora aquí, o en la plaza del mercado, y decir que vamos a pelear por esto» señala una comerciante.
Con una visión más optimista, Nerea Arbizu recuerda que en la primera reunión convocada por comerciantes y hosteleros afectados «ni siquiera estaba recuperado el suelo». Desde entonces esa situación ha cambiado y eso le hace atisbar un rayo de esperanza. «Hay muchos ojos puestos en este pueblo y por eso espero que se haga algo antes de lo que esperamos».
Todo pasa en Unzaga
Una diferencia visual que se observa con la llegada de la Navidad es la nueva urbanización con que cuenta la zona de Barrenengua y el paseo San Andrés, donde se ubica El Corte Inglés. «Está muy bonito, pero nadie se ha preocupado de dar un atractivo a toda esta zona» indica Arbizu sobre la parte baja. «Sé que se van a poner unas barracas en Urkizu durante unos días dentro de la campaña de Navidad, pero tanto asociaciones como Ayuntamiento tendrían que tener una deferencia hacia esta zona».
La ubicación de las actividades festivas es un tema que, a diferencia de la situación actual, viene de largo. «Nunca me cansaré de decir que todo pasa en Unzaga. Se tendrían que prolongar un poco las actividades. Primero hay que llenar la acera de gente, y a partir de ahí podrá haber actividad».