DV. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró ayer que la operación policial de la madrugada del martes, saldada con 34 detenidos, ha «descabezado la cúpula dirigente de Segi, la organización juvenil de ETA», y se ha dado un golpe a la «cantera» de la organización terrorista.
La operación, bautizada como Hazitegi (semillero) es una de las más amplias de los últimos años y fue llevada a cabo por la Guardia Civil y la Policía Nacional en diferentes localidades de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra por orden del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska. Se practicaron 92 registros. 61 de ellos en viviendas de los sospechosos y 31 en locales independentistas y gaztetxes. La operación sigue abierta y no se descartan nuevos arrestos, ya que al parecer varias personas habrían eludido la operación.
Rubalcaba compareció en Madrid para explicar los pormenores de la redada. La operación cumple, según el ministro, con tres objetivos fundamentales en materia de lucha antiterrorista: impedir que «las organizaciones de ETA, que han sido declaradas ilegales por el Tribunal Supremo», se rehagan; evitar que ETA tenga una «cantera» y luchar contra la violencia callejera, que «en la organización de ETA corresponde justamente a Segi». El Ministerio del Interior considera que se ha desmantelado la estructura dirigente de Segi y se ha dado un golpe importante a su financiación y estructura logística. Subraya que la redada se produce «en un momento clave en la lucha contra el terrorismo», golpea a la «organización de la izquierda abertzale más ortodoxa y de mayor fidelidad a ETA».
La operación se desencadenó pasada la medianoche del lunes al martes. Los dos cuerpos policiales movilizaron a unos 650 agentes. Fueron arrestadas un total de 34 personas, 11 en Gipuzkoa, 9 en Álava, 7 en Vizcaya y otras tantas en Navarra. En Gipuzkoa, cuatro personas fueron arrestadas en San Sebastián, y el resto en Villabona, Andoain, Legorreta, Tolosa, Amezketa, Zaldibia y Hondarribia. Los arrestados, según Interior, ejercían funciones de responsabilidad en la dirección de la organización juvenil, que fue ilegalizada por el Tribunal Supremo en enero de 2007.
Material incautado
Las operaciones fueron dirigidas desde San Sebastián por Grande-Marlaska, que se trasladó a la capital guipuzcoana acompañado de dos fiscales y personal de su juzgado para seguir de cerca el desarrollo de las actuaciones policiales. En los registros se intervinieron seis mil euros que estaban repartidos en varios sobres, ejemplares de los boletines Zutabe y Zuzen publicados por ETA, material de propaganda de la organización terrorista y sustancias para la fabricación de cócteles molotov tales como gasolina, ácido, guantes, manuales, y bombonas de camping gas empleadas para realizar artefactos caseros, según señalaron las fuentes policiales. También se ocupó diversa documentación de Segi y anotaciones con datos de placas de matrículas de automóviles, siempre según las mismas fuentes.
La Policía y la Guardia Civil consideran que Segi pretendía «reforzar su estructura, aumentando las captaciones de nuevos militantes y ampliando su permanencia en la organización». Aseguran que pretendía potenciar los procesos de formación de sus miembros para poder «acometer las directrices de ETA, endurecer el conflicto e incrementar la violencia callejera», según la Policía.
Entre las «luchas prioritarias» de Segi figuraba el Tren de Alta Velocidad, el «modelo educativo», la «especulación inmobiliaria» y la construcción del «Estado vasco», objetivos reflejados en un documento intervenido al supuesto responsable del aparato político de ETA Ekaitz Sirvent, detenido el pasado mes de abril en París, siempre según las fuentes policiales.
Traslado a Madrid
Las detenciones fueron consecuencia de sendas investigaciones desarrolladas por los dos cuerpos de seguridad del Estado en torno a la reconstrucción de las estructuras dirigentes de Segi, investigaciones que dieron lugar a la apertura de varios sumarios en diferentes juzgados de la Audiencia Nacional.
Los detenidos fueron trasladados a Madrid una vez concluidos los registros para tramitar en la capital española las diligencias policiales antes de que sean puestos a disposición judicial. En algunos puntos, los arrestados pudieron escuchar gritos de apoyos de varios allegados y simpatizantes de Segi. En Lekeitio, la Ertzaintza detuvo ayer a mediodía a dos jóvenes acusados de insultar a los guardias civiles que realizaban varios registros.
Los efectivos policiales buscan a una decena de personas que no han podido ser localizadas. Sospechan que varios de los huidos de la macrooperación llevan tiempo integrados en la estructura de ETA en Francia, según fuentes de la lucha antiterrorista citadas por Europa Press.
Frente a esta operación, la izquierda abertzale hizo ayer un llamamiento a secundar una manifestación, prevista para hoy a las ocho y media en el Boulevard donostiarra, para exigir la puesta en libertad de los jóvenes detenidos. También se celebraron ayer diversas movilizaciones.