El francés Thierry Henry, que con una mano que el árbitro no vio colaboró en el gol que clasificó a Francia para el Mundial-2010 y eliminó a Irlanda, aseguró ayer en un comunicado que «la solución más justa» sería volver a disputar el encuentro. «Pero esto no depende de mí», añadió en un texto hecho público en Gran Bretaña. «Naturalmente estoy incómodo con la manera en qué ganamos y lo siento muchísimo por los irlandeses, que merecían ir a Sudáfrica», subrayó el delantero del Barça. Henry salió a la palestra después que ayer la FIFA confirmara que el partido no se podrá volver a jugar, de acuerdo con el reglamento.
«Las decisiones del árbitro sobre hechos relacionados con el juego no se pueden recurrir, incluyendo la validación de un gol y el resultado de un partido» estipula la FIFA en el capítulo 5 de la «Ley del Juego». Según esta normativa, «el árbitro no puede anular una decisión que si se da cuenta de que no es correcta o si así lo decide tras consultar a un árbitro asistente o al cuarto oficial, todo ello a condición de que el juego esté parado o de que el partido no haya terminado». Este es precisamente el caso de este partido, que ya terminó, y en consecuencia no es posible rectificar la decisión del árbitro, aunque fuese errónea.
La federación irlandesa de fútbol, con el apoyo del primer ministro del país, pidió el jueves que se repitiera el choque de vuelta y puso de nuevo de actualidad el debate sobre la necesidad de utilizar el vídeo. «Incluso un ciego podría haber visto la doble falta de la mano de Henry. El juez de línea, como lo muestran las imágenes, estaba alineado y tenía una visión perfecta», afirmó Trapatoni, el seleccionador de Irlanda.
Hacerse el haraquiri...
La mano de Henry, tildado de «tramposo» y comparado con el Maradona que se aprovechó de una 'extremidad de Dios' para eliminar a Inglaterra en el Mundial de México'86, trascendió incluso a la política. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se pronunció aunque no quiso responder a la demanda del primer ministro irlandés. «Dije a Brian Cowen que lo sentía mucho pero no pueden pedirme que haga el trabajo del árbitro, de las autoridades del fútbol francés y de las instancias del fútbol internacional», explicó.
Por su parte, el seleccionador francés, Raymond Domenech aseguró que «en el campo no vi la jugada, pero en el vídeo constaté que en efecto es un error de arbitraje. Para mi es un lance del juego, no una trampa. No entiendo por eso que nos pidan que presentemos nuestras excusas», aseguró el técnico a L'Express. «No vamos a hacernos el haraquiri porque el árbitro se equivocara esta vez a nuestro favor», agregó. COLPISA