El Antiterrorismo francés afirma que ETA conserva el potencial de renovar comandos

Un mando policial recuerda en el juicio que se celebra en París la reciente reafirmación en la validez de la lucha armada. 'Susper' dice que en Euskadi «no hay verdadera democracia»

FERNANDO ITURRIBARRÍAPARÍS.

DV. «ETA mantiene la capacidad de cometer atentados mortales, no se puede decir que esté exangüe y conserva el potencial de renovar sus tropas continuamente». Este diagnóstico fue formulado ayer al tribunal de París que juzga a la cúpula militar de ETA en 2003 por uno de los mandos policiales que persiguen sus estructuras de retaguardia en Francia.

La tercera jornada del juicio abierto el lunes por la Sala Especial de lo Criminal estuvo dominada por el testimonio del capitán Laurent Hury, adscrito a la sección vasca de la Subdirección Antiterrorista (SDAT) de la Dirección Central de la Policía Judicial francesa. En su intervención, el especialista recordó que en los últimos comunicados «la organización ha reafirmado la validez de la lucha armada para llegar a su fin, que es la independencia del País Vasco».

El testigo afirmó que en diciembre de 2003, cuando los siete procesados fueron detenidos en Mont de Marsan y Lons (suroeste de Francia), Ibon Fernández Iradi, era el jefe del aparato militar de ETA, puesto en el que había sustituido desde el otoño de 2002 a los entonces arrestados Jon Olarra y Ainhoa Mujika. De Gorka Palacios, dijo que era el responsable de los comandos armados mientras que Jon Rubenach, estaba al frente de la estructura logística del aparato militar.

Consejo asesor

Según su análisis, los tres procesados citados están internados en Zuba-Hitu, una especie de consejo asesor del comité ejecutivo (Zuba) formado por antiguos responsables de aparatos que se encuentran encarcelados. Los otros cuatro acusados -Mikel Almandoz, ; Iñigo Vallejo, ; Patxi Abad, y Garazi Aldana, habrían ocupado niveles inferiores de responsabilidad.

El capitán Hury declaró que ETA es un «movimiento terrorista de funcionamiento muy jerarquizado en el que incluso se puede ser degradado, como en el Ejército, por una comisión de conflictos que sanciona los comportamientos impropios». También señaló que «sus aparatos están compartimentados para evitar detenciones en cadena». A preguntas de una de las magistradas, indicó que «no hay sexismo en ETA» donde las mujeres «a menudo son las más temibles».

El oficial de la SDAT eludió entrar al trapo tendido por la defensa para explicar la diferencia entre la locuacidad de los detenidos en España y el mutismo guardado en Francia. Tampoco contestó a las preguntas sobre los GAL, el caso Lasa-Zabala, la tortura y la desaparición de Jon Anza formuladas por y . Este último opinó que desde la muerte de Franco «en el País Vasco nada ha cambiado» y «no hay verdadera democracia».

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