DV. El paisaje de contenedores urbano cuenta con un nuevo inquilino desde el pasado martes en Legazpi. A los recipientes de color azul (papel y cartón), amarillo (envases), verde (vidrio), blanco (ropa) y basura ordinaria, se suma ahora el gris. Un contenedor para depositar el aceite de cocina usado.
Su mecanismo es muy sencillo. Los vecinos sólo tendrán que introducir en él aquellos frascos en los que hayan almacenado el aceite doméstico. Los envases deberán ir cerrados y podrán estar hechos de cualquier material, aunque es preferible que sean de plástico.
Los nuevos contenedores de Sasieta se asemejan a un armario, hechos en metálico y con un doble fondo que evita el riesgo de que el vertido pueda llegar al exterior. En su interior, disponen de un carro con ruedas, al que caerán todos los envases depositados.
Hasta la fecha, la colecta del aceite se realizaba el primer viernes de cada mes, coincidiendo con el mercado semanal. Allí, además del de cocina, también se podía entregar el aceite de coche, pinturas y disolventes. Estos últimos no tendrán cabida en el nuevo contenedor gris, por lo que los vecinos que lo deseen, deberán llevarlos al Garbigune de Descarga.
Destino del aceite
La empresa Ecogras, hasta ahora responsable de las colectas del mercado semanal, se encargará de recoger los carros llenos del contenedor gris y sustituirlos por otros nuevos.
El aceite recogido se llevará a una planta situada en Alsasua, en la que después de abrir los envases que contienen el aceite usado, se procederá a filtrarlo. Una vez limpio, se llevará a una fábrica de reciclado ubicada en el pueblo alavés de Berantevilla, donde se convertirá en Biodiésel.
Legazpi ha sido el primer pueblo de la comarca en colocar el contenedor gris, mecanismo que en cuestión de dos semanas estará completamente implantado en todos los pueblos de Urola Garaia.
En total, hay cuatro contenedores en la localidad, ubicados en Laubide (poco antes de llegar a la rotonda), San Ignacio (a la altura del número 22), Plazaola (frente al bar Xarpot) y Aizkorri (a la altura del número 26).
Este sistema responde a las peticiones realizadas tanto desde el Foro de Agenda 21, como por parte de los vecinos que particularmente han llamado a Sasieta para exponer las dificultades que les suponía llevar el aceite al mercado con una periodicidad mensual. La coincidencia de la recogida con el trabajo, la posibilidad de olvido y el hecho de que se realizara una sóla vez al mes, eran algunos de los inconvenientes planteados.
Este nuevo sistema de contenedores ha sido probado con anterioridad en otros pueblos como Zegama, Zerain, Mutiloa, Segura, Idiazabal, Itsasondo y Ataun. En este último, la cantidad de aceite recogido llegó a cuatriplicarse. «Se trata de un método que se ha puesto en marcha en otros muchos sitios, donde se ha comprobado que como mínimo, la cantidad de aceite recogido se duplica», explican desde Sasieta. Tras un año de pruebas, la Mancomunidad optó por el actual mecanismo, una versión mejorada de los tres tipos de contenedores barajados.