Desde Santiagoko Deabruak y, «ante la imposibilidad de hacerlo personalmente», envían esta carta con la que quieren mostrar un profundo agradecimiento «primero a las más de 1.300 personas que se acercaron a ver el Pasaje del Terror, ya que si no fuera por ellas no tendría sentido el enorme esfuerzo que a este acto dedicamos. Asimismo también queremos agradecer a los medios de comunicación, la D.Y.A. y Protección Civil, por su inestimable colaboración y, cómo no, a las mas de 65 personas que entre actores, maquilladores y personal encargado de preparar todo el montaje, hicieron una vez más posible que el espectáculo saliera adelante. Por último, y con una enorme satisfacción por nuestra parte, queremos agradecer de manera especial al Ayuntamiento de Irun, este año sin ningún pero ni reproche, ya que a pesar de los tiempos de crisis se ha volcado totalmente con nosotros, facilitándonos todo tipo de ayuda, incluida la económica».
Agradecimiento a Betiko
Luis envía este e-mail a la redacción. «Cuando una cosa se hace bien, es de agradecer. Me animé a la convocatoria que Betiko organizó para recorrer los caminos de 1522. Nos juntamos un grupo de 40 personas y recorrimos, desde la plaza de San Juan a San Marcial, pasando por Olaberria y Meaca. Realizamos parte del camino que las tropas de la milicia foral hicieron en junio de 1522. Hemos conocido parte de la historia, movimientos de la tropa, el porqué del Alarde y el acto de las antorcheras. Terminamos en la ermita de San Marcial y de ahí a un confortable caldo. Cosas así, hechas desinteresadamente, son dignas de agradecer. Eskerrik asko».
Polkas en la plaza del triángulo
Un vecino del barrio de Santiago entrega en mano esta nota «sobre las polkas del barrio de Santiago. Este año, si mal no recuerdo, en víspera de las fiestas de este barrio, sale un escrito en este periódico. Encabeza el aperitivo musical que centra el concierto de las tradicionales polkas, a las 12.30 horas. En el nuevo marco del Frontón Euskal Jai. Se aprovechan del montaje de un tablado para actividades folclóricas y, de esta forma, evitan montar otro en el marco antiguo, la plaza del Triángulo, lugar que eligieron nuestros antepasados y que merece un respeto.
Señores mandatarios, a ver si para el año entrante, 2010, podemos regresar a su debido lugar. Deliberen a nuestro favor. Se evitaría que los vecinos vuelvan a salir en los medios, se recojan firmas u otros menesteres que no conducen más que a tikis mikis y cosas desagradables, lo mismo para ustedes que para nosotros, los vecinos. El 7 de septiembre, en la plaza del Juncal, se monta otro tablado para que actúe la Banda Ciudad de Irun. ¿Se podría hacer lo mismo en la plaza del Triángulo? Petición al alcalde, D. José Antonio Santano, y al responsable de Cultura, D. Fernando San Martín. No se dejen llevar por otras instituciones. Usen el frontón para otras actividades, no para este concierto de tan airada tradición. Sobre al aspecto musical, pedir a los responsables de la Banda Ciudad de Irun, nos puedan complacer con la antiquísima polka Santa Cecilia, de 1920, escrita por el compositor irunés Sr. José Larruquert para el barrio, interpretada en su día por su hijo Gabriel Larruquert. Quedaríamos así mucho más que satisfechos y agradecidos».
Ramas molestas en la calle del Hospital
Juncal envía la siguiente queja: El domingo fui a la ikastola Txingudi para ver a mis hijos que corrían en el Cross Ciudad de Irun. Como hacía buen tiempo, decidí ir andando. Durante el paseo pude comprobar que en la bajada hacia la ikastola por la calle del Hospital Comarcal, la acera de la izquierda está invadida por ramas de arbustos, que molestan muchísimo al peatón. Ya sé que esa no es una zona muy transitada, pero aunque pase poca gente, no estaríade más que los servicios de jardinería recortaran esas ramas».
Movilidad para qué, (respuesta a Txeska)
Desde Kalapie, en respuesta a las cartas que Txeska firmó en esta sección, dicen: «En la Mesa para la Movilidad Sostenible están representados los ciclistas pero también taxistas, asociaciones de vecinos, comerciantes, representantes de las personas mayores, de los jóvenes, concejales de todos los partidos, ecologistas y mucha gente que en la primera reunión no pude identificar.
En segundo lugar te diré que es cierto que los desplazamientos en bici en Irun no son del 34% y se acercan más a un marginal 2% pero que en una ciudad civilizada y avanzada debería igualar y superar con mucho esa cifra, solamente te diré que en Copenhague (capital de Dinamarca) es del 55%; nuestro clima es mucho menos lluvioso y frío que en Dinamarca, Holanda y Alemania por lo que nuestra utilización de la bicicleta debería ser superior.
En tercer lugar, no es cierto que «nadie ha hablado de un servicio de autobuses intensivo y barato» porque se comentó en la primera reunión el tema de la mejora del transporte público. En cuarto lugar, es falso que «sigamos los dictados del Sr. Paez», no somos su correa de transmisión y prueba de ello es la manifestación que el día 21 de noviembre sábado celebraremos a las 17.00 horas para denunciar promesas incumplidas por el Ayuntamiento. En quinto lugar tampoco es cierto lo de que «la Mesa no se ocupa de los aparcamientos» porque es uno de los temas que se mencionaron en la Mesa. En resumen, decirte que la ignorancia es atrevida y prueba de ello es tu desafortunada carta del 10 de noviembre. Documéntate mejor la próxima vez».
Las piedras de Ikust-Alaia
Suki-Alaia envía este texto: «En la finca de Ikust-Alaia en la que se hallan la Biblioteca y Archivo municipales, arrumbadas en el suelo, contra un pequeño muerete y algo tapadas por la maleza, se encuentran unas 50 piedras. Son de arenisca, casi todas, y aunque a primera vista no tienen valor (dada su ubicación y pequeño tamaño, yo diría que pudiera ser lo contrario. Se trata de sillares, partes de capiteles, escuadras y frisos... ignoro de donde proceden y llevan varios años en ese lugar. Pero lo que más me preocupa es su origen, de dónde proceden, dónde sobraban, o dónde no hacían falta, y a qué edificio le están faltando. ¿Vendrán de un derribo? En este caso, no es un derribo cualquiera. A veces, estas cosas son fruto del olvido. Quizás fueron guardadas ahí, para un uso posterior y ya nadie se acuerda de su existencia. Y una última pregunta: ¿Estarán inventariadas? Esto también es importante. Por mi parte, si no van a tener uso, propongo que hagamos un apilamiento de tipo escultural y artístico en la finca de la villa».