El nuevo pacto con los editores limita su aplicación al mundo anglosajón
El buscador ya ha dado el siguiente paso para conseguir una biblioteca virtual con títulos europeos
En busca del acuerdo europeo
Tras conocerse los primeros detalles del acuerdo con los editores de libros de EEUU, y a la espera de la decisión de las autoridades antimonopolio, Google ya ha dado el siguiente paso para conseguir una biblioteca virtual con más títulos. El responsable de Google Books España, Luis Collado, ha adelantado que "en las próximas semanas" esta compañía tiene previsto reunirse con responsables del sector del libro "de cada país europeo" para ampliar su catálogo.
En una conversación telefónica con la prensa, Collado ha calificado de "oportunidad perdida" no haber ampliado el acuerdo con los editores a Europa. "Es una pena que todos esos libros, que almacenan mucho conocimiento, no van a tener la visibilidad y la capacidad para volver a generar ingresos para sus titulares, pero la intención es empezar a hablar con grandes centros de producción editorial", apuntaba.
La catarata de críticas que desde su firma en 2008 han recibido los firmantes del acuerdo entre Google Books y las empresas editoriales han obligado al gigante 'on line' a presentar ante el juez un nuevo pacto revisado, con un catálogo más restringido y mayor control sobre las obras huérfanas.
Las enmiendas al acuerdo han sido elaboradas después de intensas y prolongadas reuniones con el Departamento de Justicia. El plan de Google de poner millones de libros en Internet ha sido elogiado por brindar un acceso amplio a los libros, pero también ha sido criticado por un posible monopolio, violaciones a los derechos de autor y la privacidad. Uno de los cambios introducios será que el dinero de obras no reclamadas o anónimas será destinado a un fondo fiduciario independiente en lugar de al registro, según recoge el nuevo documento. En septiembre pasado, el Departamento de Justicia denunció un conflicto de intereses porque era ese registro el encargado de localizar a los autores y pagarles por sus ventas en Internet.
Digitalización anglosajona
Con este nuevo pacto, los libros en el registro se reducen a aquellos editados en el mundo anglosajón, esto es, con derechos de autor en Estados Unidos o publicados en Australia, Canadá y el Reino Unido. La nueva redacción persigue superar una demanda civil del año 2005 presentada contra Google por los autores y editores que habían acusado al gigante de los motores de búsqueda de violar el derecho de autor por digitalizar bibliotecas llenas de libros. A mediados de septiembre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos instó a una corte de Nueva York a rechazar el plan porque existía una "importante posibilidad" de que el acuerdo violara la ley antimonopolios.
Los más críticos con el pacto son un grupo variado que incluye a Yahoo, Amazon, Microsoft, el Gremio Nacional de Escritores de Estados Unidos y la agencia de protección al consumidor.