DV. «Está claro que he hecho un documental de propaganda de este festival», bromeó ayer el documentalista francés Yves Montmayeur, visitante asiduo a la Semana de Terror donostiarra desde hace catorce años. Con entrevistas e imágenes que ha recopilado en distintas ediciones de nuestra Semana, así como en Sitges y otros lugares, ha querido mostrar el fenómeno de la actual generación de cineastas españoles de género fantástico. El resultado, los 56 minutos de Viva la muerte! Autopsia del nuevo cine fantástico español, que se proyecta en la sesión de esta tarde en el Principal.
El documental incluye algunas flores a la Semana donostiarra, que le encanta. «He percibido que este festival tiene un rasgo que le da un encanto y una fuerza muy característicos. Tiene una dimensión casi fisiológica. Aquí no se conforman con proyectar películas sin más, sino que las muestran para que sean percibidas con todos los sentidos, casi en la propia carne».
Mirada extranjera
Reconoce Montmayeur la sorpresa que puede depertar que sea alguien ajeno, no español, el que realice el primer documental sobre nuestro nuevo cine fantástico. Sin embargo, le animaron a abordarlo el comprobar que sorprendentemente nadie lo hacía y el convencimiento de que «es más fácil estudiar un mundo extraño, una cultura que esté un poco lejos de ti. Lo que tenemos en casa es demasiado familiar y cercano para analizarlo».
El documentalista destaca que la generación de los Bayona, Balagueró o Cerdá ha crecido cinematográficamente en el patio de butacas de festivales como éste. Y que muchos de ellos «hacen películas para exorcizar los miedos que tienen en su interior».
El francés descubrió en sus conversaciones con los cineastas el contraste entre «el cliché de los españoles como amantes de la juerga, la comida y el buen vivir y la realidad de que quienes hacen este cine son personas torturadas, nihilistas, angustiadas».
Viva la muerte! Autopsia del nuevo cine fantástico español, aporta una mirada desde fuera a un movimiento reciente cuyas características aún están por delimitar del todo. En todo caso, Yves Montmayeur apunta como definitorio del género en España el que «los elementos lúdicos y los negativos o más negros están mezclados e imbricados». También cierta preocupación estética. «En Francia -opina- los realizadores sienten rabia por los problemas para realizar películas de género y quieren demostrar que este tipo de cine no es subcultura. En España hay menos problemas para producir películas fantásticas y de terror. Los realizadores no sienten esa rabia y pueden centrarse en la estética de la película y en la historia que quieren contar».
Otros elementos que a los ojos del francés definen el nuevo cine fantástico español serían cierto toque telúrico y «la obsesión por la muerte, que está presente por todas partes. La muerte desde el punto de vista espiritual y físico».
'Evangelion: 2.0'
El documental podrá verse hoy en una jornada intensa de la edición número 20 de la Semana de Cine Fantástico y de Terror, en la que se ofrecen cortos españoles, incluidos dos del programa Kimuak, Amona Putz!, de Telmo Esnal y Marisa, de Vigalondo, o las descacharrantes Lesbian Vampire Killers.
Atención a la sesión de las 12,30 de la medianoche, una de las pocas para las que no se han agotado las entradas.Y eso que Evangelion: 2.0, que se proyecta fuera de concurso, dicen que abre una nueva era para el anime japonés.