DV. Manuel Mayoz es oriundo de Getaria aunque lleva viviendo en el municipio alrededor de 18 años. Ha recibido recientemente un cálido reconocimiento por su buena voluntad y constancia y es que ha realizado ya más de 100 donaciones de sangre. Mayoz fue reconocido en la entrega de diplomas e insignias del Bajo Oria, que este año se ha desarrollado en Urnieta.
Asegura Mayoz que «por supuesto, fue un día especial. Es un orgullo personal, pero tengo que decir que yo dono sangre por ayudar y no por recibir este tipo de reconocimiento pero es cierto que si llega de buena fe es bienvenido». Con humildad añade que «hay gente que ha donado más que yo. Sé, por ejemplo, que en Azkoitia hay un hombre con 113 donaciones. Yo he hecho 103».
Para llegar a esos números hace falta mucha voluntad y, sobre todo, constancia. «Necesitas más de 40 años para llegar a las casi cien donaciones. Antes se donaba tres veces, luego cuatro y creo que ahora son seis veces al año» matiza Mayoz. Él nunca se ha cuestionado dejar de donar y subraya que mientras haya salud no dudará en hacerlo. «Siempre hay un accidente de tráfico, una operación quirúrgica o cualquier imprevisto y se necesita sangre. Cada día hay más necesidad y a cualquiera le puede pasar», asegura.
Explica que cada uno tiene sus motivos para donar. «En mi caso sucedió después de sufrir un pequeño accidente laboral. Estaba trabajando en un taller de madera, fui a quitar una astilla de una sierra circular y se me reventó un dedo». Matiza Mayoz que «no perdí mucha sangre, ya que sólo me tuvieron que dar tres puntos de sutura, pero a consecuencia de aquello empecé a pensar en qué hubiera sucedido si hubiera necesitado sangre y no hubiera habido suficiente».
A raíz de aquello, continúa, «me conciencié y decidí animarme a donar sangre. Tendría unos 18 años por aquel entonces». A día de hoy existe mucha más información que en aquella época y se ofrecen a menudo charlas de donantes en los colegios. Lo curioso, explica Mayoz, es que «muchas veces se pregunta a los jóvenes si les gustaría recibir sangre si tuvieran un accidente y el 100% contesta que sí. Sin embargo, a la hora de donar en general sólo se anima el 6%».
Mayoz hace hincapié en que «los jóvenes pueden aportar una ayuda inestimable. En general, es una época en la que se está en plenas facultades físicas y además, puedes donar durante más tiempo».
Muchos no lo saben, pero el hecho de donar puede suponer un control extra para el donante en cuestión, ya que se realizan controles médicos exhaustivos. Explica que «primero una enfermera te coge la tensión, rellenas un formulario y en seguida pasas con el médico, que te somete a un cuestionario sobre medicamentos, alergias o relaciones sexuales. Muchas veces se pregunta por los viajes, ya que si has estado en un país que ellos consideran como peligroso como Sudamérica o África, no puedes donar durante algunos meses. Es como medida de seguridad ya que hay algunas enfermedades que tardan tiempo en incubarse».
Por lo que respecta a las condiciones que se exigen para poder donar, además de estar sano, se encuentra la de pesar más de 50 kilos o tener más de 18 años. Y en cuanto a aquellos a los que les dé miedo la aguja, Mayoz lo tiene claro «es sólo un pinchazo, no es para tanto y está controlado sanitariamente».