DV. El testado masivo automatizado de nuevos fármacos en peces cebras desarrollado en Donostia por la empresa Biobide corre peligro. Esto es, al menos, lo que se deduce de la comparecencia del diputado de Innovación y Sociedad del Conocimiento, José Ramón Guridi, ayer en las Juntas Generales de Gipuzkoa. Guridi anunció que la empresa biotecnológica con sede en Miramón solicitará su entrada en proceso concursal ante la negativa de su principal accionista, Genetrix, a apoyar una ampliación de capital y la falta de nuevos socios que aporten fondos.
Sin embargo, horas más tarde, la directora de Biobide, Idoia Ruiz de Azúa, tras reconocer dificultades financieras, señaló que la empresa continúa con su «actividad normal» y que en estos momentos contempla tres escenarios posibles, entre los cuales el del proceso concursal -antigua suspensión de pagos- es el más lejano. Desde Biobide aseguran que entre esos posibles escenarios uno es que los actuales socios realicen nuevas aportaciones de capital, así como la entrada de nuevos accionistas. En este último caso, Ruiz de Azúa subrayó que existen «avances significativos».
Incertidumbre
El camino que en junio de 2005 -cuando se fundó Biobide- se preveía prometedor para este tipo de investigación farmacológica entra ahora en una etapa de incertidumbre por la falta de recursos financieros. La junta general de la empresa, participada por la Diputación de Gipuzkoa (24,8%), Gobierno Vasco (21,02%), Genetrix (28,1%) y las empresas del grupo Mondragón MCC Innovación (14,3%) y MCC Inversión (11,6%), planteó el pasado viernes una segunda ampliación de capital de 3 millones de euros para cubrir sus necesidades financieras hasta el 31 de diciembre de 2011. Las dos instituciones públicas y el grupo Mondragón apoyaron la iniciativa con la condición de que fuera respaldada por todos los socios. Pero la negativa de Genetrix, que sí apoyó la ampliación de capital en 2008, impidió que la nueva propuesta saliera adelante. Ante esta situación, Guridi anunció que Biobide va a presentar ante el juzgado una solicitud de declaración de concurso de acreedores y criticó que la empresa privada -una de los grandes impulsoras del proyecto bajo la batuta entonces de la hoy ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia-, «se salga del barco a estas alturas».
Desvinculación
Desde Genetrix explican que en su compromiso inicial con el laboratorio donostiarra se anunció al resto de socios su intención de ir desvinculándose «progresivamente del proyecto».
Tanto la empresa como la Diputación quisieron manifestar que la tecnología de Biobide basada en el testado masivo automatizado de fármacos en peces cebra «funciona», pero se trata de un modelo «aún muy novedoso», ya que todavía no ha sido reconocido por los agentes reguladores de la industria farmacéutica. En este sentido, Guridi indicó que en los últimos meses se han establecido «más de 140 contactos» para encontrar, sin éxito, un nuevo socio financiero y tecnológico que aporte soluciones de mercado.
Sin embargo, la directora general de Biobide declaró que «ha habido avances significativos recientes» en esa búsqueda de nuevo capital. Por eso, Idoia Ruiz de Azúa se mostró convencida de poder «superar la situación» sin necesidad de hacer efectivo el concurso de acreedores y declaró que el equipo de Biobide - integrado por 16 personas- «es optimista y está convencido de que existen posibilidades de éxito».