DV. El próximo 23 de octubre el Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo de Gasteiz vivirá una inauguración muy especial. Este día y después de cerrar al público durante un mes sus salas expositivas, Artium estrenará de forma simultánea seis muestras. Pero antes, vitorianos y visitantes podrán disfrutar de la exposición permanente Diálogos, que reunirá en el exterior del centro-museo, esculturas de Eduardo Chillida y Richard Serra, que se sumarán a la ya existente pieza de Oteiza.
En el espacio de la plaza próximo a la calle Prudencio María Verástegui, la obra Mirador mirando de Oteiza convivirá con Elogio de la Arquitectura XIV (1994), realizada por el escultor donostiarra en acero corten, mediante el procedimiento de forja en caliente y con Finkl Octagon (1991), un pilar octogonal truncado, muy representativo del trabajo del estadounidense Serra, que fueron adquiridas por la Diputación Foral de Álava a través de la fórmula de pago por dación.
«Queremos la plaza como un lugar de encuentro y diálogo entre dos de nuestros artistas más destacados, pero con un invitado: Serra, que admitió su admiración por ambos escultores», explicó Daniel Castillejo, director de Artium. Además, de esta manera, se escenificará el conocido abrazo que tuvo lugar en 1997 ente los dos escultores. Las piezas compondrán una línea que atravesará de manera longitudinal el sector de la plaza que va desde la calle Francia, hasta la entrada de la biblioteca de Artium, donde el miércoles ya se colocó la obra de Chillida. Finkl Octagon, aún por llegar, se ubicará en el extremo contrario y Mirador mirando (situada actualmente en la calle La Esperanza), permanecerá en medio de ambas proponiendo una interesante conversación. «Se habla sobre la arquitectura, las condiciones particulares que ha tenido cada uno y sus matices», apuntó Castillejo.
La pieza de Chillida, llegó directamente desde el complejo de Chillida Leku, mientras que la de Serra, lo hará en un camión góndola desde un almacén de Madrid, donde descansa desde 2007. Ignacio Chillida fue partícipe el pasado miércoles de la colocación de la pieza de su padre en Vitoria. «La obra Elogio de la Arquitectura XIV pertenece a una serie de esculturas, ésta concretamente de 1994. Antón Iráculis, dueño del grupo Urvasco y apasionado del arte contemporáneo, la compró. Tras el fallecimiento de mi padre, el propio Iráculis encargó en 2006 una colección-homenaje a Chillida en la que se exponían muchas de sus obras en el Guggeheim y en el propio Chillida-Leku. Ésta estuvo en nuestro museo durante tres años. Ahora, que luzca en la terraza exterior del Artium es todo un privilegio», señala.
La exhibición permanente en el exterior, pensada como un homenaje a tres de los más grandes representantes de la escultura contemporánea, contará con un programa de visitas guiadas y se complementará con una muestra temporal en la sala Sur, que a partir del día 23, reunirá una veintena de obras de los tres artistas. «La sala interior albergará cuatro esculturas en hierro y dos obras de papel, además de una gravitación y un collage del año 53 de mi padre. Destaca la obra Besarkada y el grabado de 1970, Haundi», explicó Ignacio ayer mientras preparaba esta muestra.