IRUN. DV. Las áreas municipales de Euskera y Pequeño comercio están desarrollando la tercera fase del Plan Irun=2+1 para la normalización del euskera en el comercio y la hostelería de la ciudad. Esta iniciativa se diseñó en 2005 con el objetivo de euskaldunizar el sector y, en sus dos primeras fases, consiguió captar la participación del 76% de los establecimientos de la ciudad.
La mitad de estos han realizado alguna solicitud a los represantes del plan, que ahora vuelven a recorrer tiendas, bares y restaurantes informando sobre los objetivos del plan y los servicios que desde el Ayuntamiento se ofrecen para alcanzarlos.
La de este año es su tercera fase y, en esta ocasión, según se indicaba ayer desde el consistorio, se pretende «reforzar la imagen y el nivel de notoriedad del proyecto, incrementar la presencia del euskera en el paisaje urbano de la ciudad, y diseñar y desarrollar actuaciones comunicativas-sensibilizadoras específicas y sectoriales en ramas de actividad consideradas estratégicas y con una mayor demanda social del euskera».
Para ello, se ofrece formación específica y un servicio de asesoría para impulsar el proceso de normalización lingüística en los establecimientos que lo consideren importante para mejorar su imagen, su servicio y su oferta comercial. En fases anteriores, los comerciantes recibieron con agrado esta oferta. Por ejemplo, se entregaron 620 traducciones y rotulos bilingües y la mitad de los participantes realizaron alguna solicitud de algún tipo. Según los datos arrojados por el estudio correspondiente a la segunda fase, en el 40% de los comercios no era posible la atención en euskera y sólo el 13,4% usaba este idioma en la rotulación externa e interna.
«La normalización lingüística de los establecimientos puede resultar beneficiosa. En Irun, más de 21.000 personas conocen el euskera y la oferta comercial de Irun atrae, además, a compradores de núcleos poblacionales del entorno con un nivel de conocimiento del euskera elevado», decía ayer Fernando San Martín, delegado de Euskera. Maite Cruzado, delegada de Pequeño Comercio añadía que «en Irun, el euskera es un código de comunicación comercial cada vez más importante que ayuda a aumentar la calidad de los establecimientos en su relación con la ciudadanía».