DV. El presidente de la BBK, Mario Fernández, trazó ayer las líneas rojas que no está dispuesto a rebasar bajo ningún concepto en el proceso iniciado para hacerse con la propiedad de Caja Castilla-La Mancha. Son tres «criterios irrenunciables»: no poner en peligro la «excelente» situación de la entidad vizcaína; que la operación no sea utilizada políticamente; y que, si finalmente la BBK se hiciera con CCM, sería a condición de que su mando sobre la institución manchega no quede diluido. «No vamos a ir donde no se nos quiera», sentenció Fernández, quien agregó que «jamás pondré en riesgo el control de la BBK por parte de la sociedad vizcaína».
El responsable financiero realizó anoche estas consideraciones durante una conferencia organizada por la Fundación SabinoArana en el Palacio Euskalduna de Bilbao. En su primera intervención pública desde que fue nombrado presidente de la Bilbao Bizkaia Kutxa el pasado julio, logró congregar a un auditorio repleto de personalidades de los ámbitos político, económico, social y cultural. Mario Fernández dedicó el grueso de su intervención a analizar los efectos de la crisis sobre el sistema financiero y a detallar la buena situación que, en este contexto, exhibe la BBK, «la más solvente» de España. Pero el proceso de subasta de CCM salió a colación durante el turno de preguntas. El interés de la BBK por CCM ha generado una agria polémica en Castilla-La Mancha y ha sido duramente criticado en determinados ámbito políticos, sobre todo por parte del PP. «No vamos a ir donde no se nos quiera. Que quien corresponda nos lo diga; y si no les resultamos guapos, que nos lo digan», espetó.
Mario Fernández expuso una visión pesimista sobre la evolución de la economía vasca, pero considera que la situación aún sería peor si Euskadi no gozara del autogobierno con que cuenta y de herramientas como el Concierto económico. Añadió que las cosas irían todavía mejor si las instituciones vascas contaran «con más palancas de autogobierno para incidir sobre la crisis». Por ello, hizo votos por que se llegue a un acuerdo para el blindaje del Concierto. Fernández alertó que «las perspectivas negativas pueden conducir a un incremento del paro y al mantenimiento en el tiempo de una situación de recesión».