El delantero del Athletic Fernando Llorente pasó la noche en observación en el hospital vallisoletano Río Hortega, como consecuencia del fuerte golpe sufrido al cuarto de hora con el jugador del Valladolid Nivaldo Santana, que le provocó un traumatismo craneoencefálico, en el partido que midió ayer a ambos equipos en el José Zorrilla.
Según informaron fuentes de la entidad rojiblanca, al futbolista se le realizaron un escáner y pruebas complementarias que resultaron tranquilizadoras, por lo que está «bien y consciente», salvo por un leve dolor de cabeza. Así, se espera que Fernando Llorente regrese hoy por la mañana a Bilbao plenamente recuperado.
Llorente recibió un golpe en la cabeza durante un lance del juego con el central brasileño Nivaldo Santana, un percance que le dejó tendido sobre el césped de Zorrilla inconsciente durante unos instantes hasta que los servicios médicos del Athletic optaron por sacarle del terreno de juego en camilla. Ya en el vestuario, el futbolista se recuperó de la conmoción, aunque no recordaba la jugada fortuita en la que chocó con el defensa brasileño. Llorente fue sustituido por Joseba Etxeberría.
Por lo demás, Valladolid y Athletic empataron a dos goles en un partido alocado, lleno de alternativas, de errores y de expulsiones, en el que pudo darse cualquier resultado, ya que los dos equipos tuvieron opciones de ganar cuando el encuentro se volvió demente e imprevisible.
El Valladolid pagó sus errores y pudo perder. Esta temporada, tras dos derrotas en casa ante Valencia (2-4) y Osasuna (1-2), el equipo aún no ha dado la primera alegría en Zorrilla, pero Mendilibar, que nunca cambia de registro pese a las derrotas, recurrió a su «guardia pretoriana», y le fue mejor.
Por su parte, el Athletic llegaba a Zorrilla con la intención de recobrar su autoestima tras las derrotas ante Tenerife, Sevilla y Werder Bremen y el gol de Susaeta en el minuto nueve le hizo concebir esperanzas.
Cinco minutos locos
Tras ese tanto, muy pronto el Athletic se quedó sin la fortaleza de un Fernando Llorente que se llevó la peor parte en un salto de cabeza con Nivaldo. Llorente podía alcanzar la cifra de 50 goles si lograba un tanto, pero fue retirado en camilla y sustituido por Joseba Etxeberría.
Hasta la segunda parte, Mendilibar no se decidió a jugar con otro delantero y Diego Costa, tras asistencia de Sisi, consiguió el empate a la hora de partido.
El partido se revolucionó en apenas cinco minutos en los que tuvieron cabida un gol de Nivaldo Santana, la expulsión de Alberto Marcos, el empate de Iker Muniain y la expulsión del propio Nivaldo.
El Valladolid, otra vez en inferioridad, acabó jugando con sólo tres zagueros y pagando con el empate errores muy graves. AGENCIAS