Al amparo del Festival de Cine en San Sebastián había surgido un elevado número de festivales dedicados a la naturaleza, al submarinismo, a la montaña, al cine independiente y a la medicina.
Apenas se apagaban las luces del Victoria Eugenia se encendían las de muchas salas donde varios centenares de películas de carácter científico se proyectaba, en principio para personal sanitario y estudiantes de medicina, aunque...
Y decimos en principio porque junto a las sesiones eminentemente médicas estaban las divulgativas, abiertas a todas las personas interesadas, y era aquí donde se producía el fenómeno de las Jornadas Internacionales de Cine Médico.
Fenómeno ¿por qué? Porque no era costumbre en ninguna de las ciudades europeas donde se programaban actos de este género que el público asistente se pegara por acudir a las proyecciones, haciendo largas colas que daban la vuelta al Trueba y casi al Kursaal causando gran extrañeza a los doctores y doctoras invitado/as a las Jornadas.
El secreto no estaba en la i, que suele decirse. Más bien estaba en la g, en el punto G, porque eran las películas sobre educación sexual las que producían semejante demanda de entradas y las que abarrotaban los cines. Películas que hoy harían reír al menos progre y que en Europa se enseñaba en los colegios, aquí eran algo así como pornografía dura y hasta la proyección de un film sobre el cuerpo humano fue cortado en mitad de la proyección cuando la policía entró en el Kursaal prohibiendo la sesión.
Es en este ambiente cuando llegamos a EL DIARIO VASCO de hoy hace treinta y cinco años y leemos que el invitado de honor era el doctor rumano Petre Vancea, descubridor del E.T.O. Que ¿qué era el Extracto Total Ocular? Pues algo que no vamos a intentar explicar pero que trataba la miopía y sus complicaciones.
La presencia de un oftalmólogo en las Jornadas no era ninguna novedad dado que el cuarto de siglo que se celebraron estuvo al frente de ellas otro destacado oftalmólogo: el donostiarra José Luis Munoa. Que ¿qué necesidad tenía de meterse en semejante berenjenal? Pues ninguna... o toda: su dedicación a la especialidad. Profesor de Historia de la Oftalmología, de Historia de la Medicina, de Etica y Deontología... las Jornadas eran su juguete y supo hacer de ellas un Certamen que marcó época y que todavía en nuestros días muchas son las personas que pasean por la Calle de la Memoria recordando lo que profesionalmente, o sencillamente como divulgación, las Jornadas de Cine Médico les enseñó.